En la Asociación Española del Perro de Sangre –AEPES- pensamos que el rastreo con perros de sangre de piezas heridas es el resultado de la dedicación de un equipo formado por un perro y su conductor a una finalidad que nos parece éticamente obligada. Por ello, es una conjunción de aspectos relacionados con la caza, la biología de las especies cinegéticas –hay que tener en cuenta que cada especie, y cada tipo de ejemplar dentro de ella, reacciona de una forma distinta ante una herida sufrida-, el entrenamiento canino enfocado a una función muy especializada y el desarrollo por parte del conductor de ciertas habilidades, que acaban por crear el equipo antes mencionado.

Casi todos los interesados en la temática son ciertamente hábiles y experimentados en alguno de estos aspectos, pero carentes de formación sistematizada o conocimientos en otros. Por otro lado, como se puede ver, las materias a tratar entran de lleno en aspectos prácticos que difícilmente se pueden manejar o asimilar con la base teórica a la que se puede acceder con alguna de las publicaciones que existen, ya que éstas más bien cumplen su cometido una vez se ha sido instruido básicamente, como elemento de desarrollo posterior.
La actividad es muy antigua en España, pero por desgracia hemos sufrido un período de tiempo en que ha caído en el olvido, pero en muchos países se ha conservado fresca y en permanente progreso, por lo que es difícil encontrar publicaciones en nuestro idioma, aspecto que la AEPES trata de compensar con la edición de diversos títulos a disposición de nuestros socios.