Anécdota de caza por Kelo Catalán
Publicado por J Carlos Calvo, el 29 de marzo de 2012Os contaré una anécdota que nos pasó a Raúl Llisto y a mí durante una jornada de caza:
Estábamos cazando una mañana en unos naranjos cercanos a una vaquería, en la cual había una balsa de regadío totalmente vallada, estaba hecha de plástico y cualquier animal que se adentrara y cayera en la misma no podía salir, ahogándose allí mismo.
Yo andaba por los naranjos buscando una tórtola que acababa de abatir, cuando de pronto, mi amigo y compañero empezó a gritarme muy agitado, fui corriendo a dónde él estaba y mi sorpresa fue encontrarme a nuestros tres perros de caza en la balsa nadando sin parar y sin poder salir.



