Monteando La Parrilla de Aldeaquemada

El sábado 11 de diciembre monteaba una magnifica finca. La Parilla en Aldeaquemada.
No pudimos salir el viernes por la tarde, así que quede con mi compañero de puesto a las 6 y media de la madrugada del sábado 11.
Carlos, puntual como siempre me recogió y tras pasar mucha niebla y muchos kilómetros desde Madrid, llegamos a nuestro destino. Nerviosos, con ganas de cazar, con ese feeling de que va a ser un gran día, con el tiempo acompañando, sol con un poco de frio, sin aire, … todo apuntaba a un día de éxito.


Saludamos a buenos amigos y a Antonio, el artífice de la obra. Desayunamos bien y con cierta prisa, esperábamos el sorteo. Se hizo pronto. La finca se cazaba con 28 puestos y se sortearon rápidos. Ya solo quedaba la salida de las armadas. En breve y sin darnos cuenta estamos en el puesto.
La finca, de 750 has. es muy bonita, adehesada y con monte. Nuestro puesto tenía un apretón de monte a doscientos metros, pero el resto era dehesa. Era un puesto que se notaba especial, era la salida natural de las reses.
A las 11 estábamos con el rifle cargado y a las 11 y 10, con el movimiento de los coches, pasaron las primeras reses, una pepa a 150 metros, Carlos y Jorge (el Postor) me comentan: tírala Juanjo, tírala. Ya mi que no me gusta tirar con vara digo, pues a pulso. Tro largo, sin vara y la pepa corriendo. Pimmm, y al suelo tras unos trastarillazos. Yo mismo sorprendido y Carlos dándome la enhorabuena. A los 5 minutos pelotón de reses, 5 pepas y un venado, muy joven, no le tiro, escojo a la pepa más vieja y pimmm, al suelo. Turno de Carlos. A las 11 y 45, aparecen 2 venados un poco más lejos que por donde paso la primera pepa. Vara en ristre, Carlos apunta y pimmm, golpe de cerrojo,pimmm,  golpe de cerrojo, pimmm. Se gira y me comenta: el segundo al suelo, el primero tengo mis dudas. Este no aparece y seguimos cazando. Mi turno, 15 minutos, y bajando del monte un venado, bonito, de montería, hecho, cruza el rio, le dejo cumplir, y cuando lo hace a 70 metros, pimmm al suelo. Me giro y le digo a Carlos que me diga la hora, solo puede decir: es muy pronto Juanjo, me toca…

Podría seguir así hasta 7 venados y 8 pepas, eso si de los 7 venados, 2 fueron de remate y 1 de ellos del primer lance de Carlos, ya que el primer venado apareció. A la 1 y media cupo hecho y a disfrutar. Pasaron más de 50 machos y hembras por el puesto. Y unos gamos (que no se podían cazar) de espectáculo.
Acabó la montería, fuimos a comer, y tras acabar la comida a la junta de carnes: 120 venados, 160 pepas y 20 cochinos. Un lujo y un gran día de caza