Manuel Pedrosa recoge en una obra sus vivencias de más de 50 años de campo y caza

El autor emplea en Barro en las botas el humor andaluz y afirma que ha escrito el libro «desde la sinceridad total»

Redacción | El conocido cazador y podenquero Manuel Pedrosa ha reunido sus memorias cinegéticas en la obra Barro en las botas, donde recoge sus vivencias de campo y caza desde su edad temprana en la niñez hasta la actualidad. Más de 50 años de andanzas de caza, personajes y situaciones de otra época que el autor califica como «época dorada porque había mucha caza y también porque España comenzaba a despertar de una época difícil».

Manuel Pedrosa es un cordobés apasionado de la caza menor y del podenco andaluz, raza sobre la que ha escrito los libros El podenco andaluz en la caza menor y El podenco andaluz, cazador ancestral. Es juez nacional para las pruebas de trabajo de podencos andaluces y manetos de la Real Federación Española de Caza (RFEC).

Barro en las botas en un libro de memorias cinegéticas pero no trata solamente de caza. Pedrosa cuenta que en la obra se recogen personajes y parajes de otra época en la que «se daban las circunstancias económicas y sociales para poder practicar la caza sin que por ello se estuviera mal mirado, como ocurre ahora, o no se lo pudiera uno permitir económicamente, como también ocurre ahora en muchos casos».

Pedrosa ha empleado una prosa sencilla para hacer las descripciones con precisión. «Para mí —comenta— la literatura que merece la pena debe apartarse del barroquismo y de las palabras y frases rebuscadas. Debe llegar a todo el mundo. La dificultad es hacerlo sencillo y a la vez bonito. Los textos recogen el sentido del humor «socarrón y finísimo que suele campear en cualquier pueblo andaluz como en éste, donde ocurren la mayoría de las historias, mi pueblo (Palenciana)».

La caza y los personajes de antes

La razón del título, Barro en las botas, alude a la manera que tenía el hijo de un tabernero para saber, mirando las botas de los parroquianos de la taberna, quién había ido de caza ese día y, por tanto, con quién saciar la curiosidad de un niño sobre piezas, escopetas o lances vividos. En este y otros aspectos, la obra «toca la fibra sensible, en el mejor sentido de la frase, de los cazadores y amantes de la naturaleza».

Pedrosa explica que las historias que se relatan podrían haber ocurrido en cualquier pueblo de la geografía española de aquellos años. «Algún lector me ha comentado que tal o cual personaje de los que aparecen en el libro podía ser perfectamente el tío Genaro o el furtivo Remigio, de su pueblo o del pueblo donde él cazaba. Y porque tiene sentido del humor. Un factor importante también en la caza», apunta su autor.

En el libro se cuentan las historias «con total sinceridad» y el autor no omite sus anécdotas de las veces que cazó «digamos, de manera no estrictamente acorde con la legalidad vigente [ríe]». Pedrosa afirma que, salvo contadas excepciones, «parece que ningún autor-cazador se haya saltado nunca una linde». No omite algunas vivencias que resultaron un fracaso cinegético, pero que tuvieron para él una enseñanza inolvidable. O incluso que le hicieron despedirse para siempre de determinada modalidad.

Barro en las botas, de Manuel Pedrosa, puede conseguirse en Amazón, a través del blog www.elpodenco.com o mediante el correo mpv@cybercordoba.es. El autor lo enviará con una dedicatoria personal.