Manadas de jabalíes arrasaron varias fincas de maíz en Mazaricos

Por si no fuese suficiente con los graves daños que la falta de lluvia está provocando en sus cultivos, a los ganaderos mazaricanos acaba de aparecerles otro nuevo quebradero de cabeza. Se trata de manadas de jabalíes que, mostrando una gran voracidad en sus ataques, amenazan con llevarse por delante una parte importante de las plantaciones de maíz del municipio.

Hasta el momento se tiene constancia de ataques en siete de las doce parroquias del municipio, la última en Eirón, donde el fin de semana quedaron prácticamente inservibles dos hectáreas de cereal, del poco que aún no había sucumbido a la sequía.

Uno de los propietarios más afectados es Carlos Ozón que no podía ocultar su sorpresa al ver el estado en el que los cerdos salvajes dejaron dos de sus fincas. «Tiveron que vir sete ou oito porque é incrible como deixaron a plantación. Arrasárona, como se pasase un tractor por enriba do millo», apuntaba el productor que cifra las pérdidas en más de dos mil euros. «Probablemente aínda máis porque este ano vai ser moi malo en canto a comida».

Precisamente la escasez de forraje provocada por la sequía y ahora por los ataques de estos animales, ha encendido todas las alarmas entre los ganaderos que tienen en el maíz el principal sustento para dar de comer a las vacas todo el año. Muchos de ellos no han dudado en sondear el mercado para comprar alimentos como paja de centeno y, principalmente, alfalfa en previsión de que disparen su precio en próximas semanas cuando se confirmen las malas cosechas.

Ayudas insuficientes

En este sentido, los ganaderos se quejan de la escasa cuantía de las indemnizaciones que la Xunta establece para paliar los daños del jabalí, subvenciones que vuelven este año tras casi un lustro sin haberse convocado.

La orden que regula estas ayudas establece un importe máximo de 13 céntimos por metro cuadro. La indemnización por hectárea perdida será de 1.300 euros, menos de la mitad del valor medio que tiene la gramínea para el ganadero. A todo ello hay que añadir el hecho de que la ayuda máxima por afectado, independientemente de la superficie perdida, será de 1.500 euros.

Quienes sufran el ataque del jabalí deben comunicarlo en un plazo máximo de tres días al teléfono de la Xunta 012. Desde allí le facilitarán un código para iniciar el procedimiento y comunicarán la incidencia para que un agente ambiental visite el lugar y haga un informe. Posteriormente, el ganadero dispone de un mes para presentar la solicitud ante la Xunta y la documentación relativa a la finca afectada y a su explotación.

Informa: lavozdegalicia.es