La subasta de caza de Mampodre crece por tercer año consecutivo

La subasta de caza de la Reserva de Mampodre sigue creciendo en recaudación por tercer año consecutivo. Este año ha crecido un treinta por ciento hasta los 81.050 euros. Se han subastado 71 piezas de caza mayor, 7 monterías de jabalí, 8 cacerías menores y un permiso de becada. El rebeco ha sido la especie que más ha recaudado, llegándose a pagar 3.000 euros por un ejemplar de clase A.

Rebeco en los Picos de Europa.

La subasta de caza de la Reserva de Mampodre, en los municipios de Puebla de Lillo y Valdelugeros, recaudó un total de 81.050 euros para 71 piezas, 7 monterías de jabalí, 8 cacerías menores y una becada. La subasta se celebró en la casa del pueblo, de Puebla de Lillo, con la participación de mucho público y cazadores. Se compraron todas las piezas de la subasta y tan solo quedaron desiertas dos cacerías menores y una única becada de la subasta.

Se abrió con tres piezas de corzo B, que salían a un precio de 500 euros. Uno de los ejemplares de Lugueros llegó a los 1.050 euros mientras el total fue de 2.050 euros. La siguiente pieza fue la única de rebeco A, con un precio de salida de 2.000 euros. Al ser el único rebeco de la categoría la puja estuvo muy animada, llegando a los 3.000 euros.

La subasta continuó con 18 rebecos de tipo B, que salían al precio de 1.100 euros. Las piezas que más precio lograron fueron en el cuartel de Isoba y en el cuartel de Lugueros que llegaron a los 1.500 euros. El total se fue a los 23.700 euros.

El mayor número de piezas correspondió a las hembras de recebo selectivas, que partían de 500 euros. Dos piezas de cuartel de Puebla de Lillo llegaron a los 800 euros cada una. En estas piezas la puja fue sosa. En el total se llegó a los 16.750 euros. Del ciervo tipo A se subastaron cuatro piezas que alcanzaron una recaudación de 5.550 euros. Tenían un precio de salida de 1.300 euros. El ejemplar por el que más pujaron correspondió al cuartel de Puebla de Lillo, que llegó a los 1.650 euros.

El ciervo tipo B fue otra de las piezas con más presencia en la subasta, ya que los cazadores optaban a 21. Con un precio de salida de 700 euros se llegó a recaudar 15.250 euros. No alcanzaron precios altos y fueron tres piezas de los cuarteles de Isoba y Redipollos las que llegaron a los 900 euros.

La parte más animada de la subasta se vivió en la subasta de las monterías de jabalí, con un precio base de 1.050 euros. Una de éstas, del cuartel de Puebla de Lillo, llegó a los 2.000 euros. Otras dos monterías de Cofiñal y Puebla de Lillo alcanzaron el precio de 1.800 euros. En total, el jabalí recaudó 10.450 euros.

Las ocho cacerías menores que salían a 500 euros recaudaron 3.600 euros. Los cazadores no estuvieron muy interesados en estas cacerías y tan solo una llegó a los 700 euros, en el cuartel de Puebla de Lillo. Dos quedaron desiertas. La subasta finalizó con una cacería de becada que también quedó desierta.

La subasta de 2016 había llegado a los 62.050 euros con menos piezas, si bien los precios se mostraron inferiores a los actuales. Además, el año pasado se había subastado un lobo, que llegó a los 3.900 euros y en esta edición no se ha subastado ninguno. La subasta del año 2015 llegó a los 50.300 euros. Estas cifras ponen de manifiesto una mejoría en las subastas presenciales que son un revulsivo para la comarca. Ante el auge que está tomando las subastas por internet se abre un nuevo debate si todas las piezas deben de ir a la subasta online.

Informa diariodeleon.es