La plaga de conejos se ha extendido ya a 107 municipios de Aragón

Pese a las medidas implementadas en los últimos años, la plaga de conejos sigue ganando terreno año tras año a unos cazadores y agricultores aragoneses cada vez más frustrados.

Hace ya diez años el Gobierno de Aragón amplió por primera vez el periodo de veda de esta especie en 63 términos municipales para tratar de luchar contra la superpoblación del conejo a través de la caza. La medida, sin embargo, no ha arrojado los resultados esperados y a día de hoy hay casi un 70% más de términos municipales afectados en la región.

El Plan General de Caza aprobado para la temporada 2016-2017 identifica ahora 107 municipios aragoneses como afectados por la superpoblación de conejo: 38 en la provincia de Huesca, siete en la de Teruel y 62 en la Zaragoza. Vistos los limitados resultados obtenidos en esta década, el plan de caza de este año incluye además otra tanda de medidas extraordinarias para ayudar a su control.

¿Por qué aumenta?

El veterinario especializado en producción animal y cinegética, además de presidente de la Sociedad de Cazadores de Magallón, Nicolás Urbani, identifica tres factores que podrían ayudar a explicar la continua expansión de los conejos. Para empezar una climatología cada vez más benévola que les permite alargar sus ciclos reproductivos. Además, la falta de un control más riguroso de la especie en vías de comunicación como autopistas, autovías y vías de tren y el progresivo abandono de zonas de monte también han jugado a favor de la expansión de los conejos.

Los agricultores de estas zonas denuncian que los conejos y sus madrigueras causan daños en los cultivos herbáceos y leñosos, además de en las infraestructuras de riego. «Las madrigueras hacen que se rompan las acequias y que pierdan agua. Además, tienden a roer los tubos de goteo para beber el agua de dentro y causan desperfectos», expone Urbani.

Los agricultores no son los únicos damnificados. La Ley de Caza responsabiliza a los cazadores de los daños que producen los conejos en los campos próximos a los cotos de caza. En Magallón la relación entre agricultores y cazadores es estrecha y no ha habido problemas pero en algunas zonas los cotos llegan a plantearse el cierre para evitar afrontar indemnizaciones. «Si un coto se cierra la población de conejo se multiplica aún más porque los cazadores somos, hoy por hoy, quienes más ayudamos a su control». Los 65 socios del coto de Magallón dieron caza este año a 6.000 conejos, una cifra que casi duplica a la del año anterior. Aún así, no logran reducir la población. «Se ha convertido en una obligación para nosotros cuando en otros países se encargan empresas especializadas en plagas», expone el veterinario-cazador.

Las medidas extraordinarias incluidas en el nuevo Plan General de Caza para incrementar la presión venatoria sobre el conejo suponen permitir durante todo el año la caza nocturna del conejo y la caza en madriguera con ayuda de hurones, redes y escopetas en todos los términos municipales afectados por la superpoblación. «Esto nos permite ser más efectivos porque el conejo sale más al atardecer», aclara el presidente de la Sociedad de Cazadores de Magallón.

El Plan de este año también simplifica los trámites administrativos necesarios para dar caza al conejo y amplía el periodo de caza ordinaria de la especie desde el segundo domingo de agosto hasta el primer día de abril.

Informa: heraldo.es