El ataque de lobos a una ganadería de Zamora deja 13 ovejas muertas y 16 heridas

2 marzo, 2016 • Noticias de caza

Trece ovejas muertas y otras dieciséis heridas «que terminarán por morir un día u otro, porque están agorjadas». Este es el saldo del ataque de lobos perpetrado a la ganadería de Ángel de la Iglesia, con la explotación en Sobradillo de Sayago (Zamora). La lobada tuvo lugar en la noche del domingo al lunes en un rebaño de unas 750 cabezas de ganado de ovino, de raza castellana.

La oveja negra

El ganado pernoctaba en una finca cercada situada a 1,5 kilómetros aproximadamente del pueblo. Coincidió, según expresa el perjudicado, que el rebaño no contaba con la vigilancia de ningún mastín porque, de los tres que contaba el ganadero, dos han muerto y la perra mastina estaba resguardada en la nave porque ha parido y está de cría.

Ángel de la Iglesia señala que la propia patrulla del lobo le ha asegurado la existencia de una población de lobos en la zona, que recorre los pagos de Peñausende, Almeida, Carbellino, Sobradillo y otros términos. Aunque lleva tres meses intentando eliminar algún ejemplar, de momento, la operación de descaste de la patrulla está resultando baldía.
Para De la Iglesia «la solución es que desaparezca el lobo de la zona». Sostiene que «no hay otra opción que la Junta de Castilla y León, si quiere lobos, que los cuide o los guarde en el Centro del Lobo de Robledo».

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Afirma el ganadero que cobrará «algo de dinero porque tengo el seguro del lobo», pero subraya que las pérdidas posiblemente vayan más allá de las muertas debido a el ganado se hallaba desperdigado con algunos animales fuera de la cerca. «Estaba el ganado alteradísimo» afirma. A resultas del ataque teme que algunas ovejas pierdan las crías.

Este ataque lupino viene a sumarse a otros denunciados por los ganaderos de la comarca de Sayago y también de La Guareña, donde el lobo se ha extendido y asentado durante los últimos años, haciéndose ver y notar con sus actuaciones.

La caza del lobo al sur del río Duero es una cuestión que contraviene la normativa europea, que lo tiene declarado como especie no cinegética, de modo que la gestión de la Junta de Castilla y León se limita a controlar la especie con la eliminación de algunos ejemplares mediante la patrulla medioambiental del lobo.

Fuente: laopiniondezamora.es


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