Un empresario convierte su finca en el primer coto privado de Galicia

18 julio, 2019 • Noticias de caza

El terreno, una de las mayores fincas de Galicia, cuenta con 256 hectáreas que serán dedicadas a la caza menor

La finca albergaba anteriormente una de las mayores explotaciones lecheras de la región, «negocio que no compensaba»

Redacción | Entre los municipios gallegos de Melide y Palas de Rei se encuentra la Finca Río Seco, una de las mayores fincas de Galicia. El terreno cuenta con 256 hectáreas y 10 kilómetros de perímetro y hasta hace solo un año estaba destinada a la cría de ganado vacuno para la producción lechera.

Fundada en 1975 por el empresario y ganadero Leandro Quintas tras concentrar distintos terrenos familiares se creó la finca con la actual extensión. Sin embargo, hoy día el fin de la finca es bien distinto. Aún hoy, Quintas cultiva pinos y cría cerdos. Según cuenta este empresario, la explotación lechera «es un negocio que no compensaba, y en el que los ganaderos eran víctimas de los abusos constantes de las industrias, como acaba de quedar de manifiesto con la última multa de Competencia».

No obstante, a este octogenario no se le acaban las ganas de emprender nuevas andaduras. Ahora, Quintas pretende hacer de su finca el primer coto de caza privado de toda Galicia. Tal y como explican desde la Consejería de Medio Ambiente en la Comunidad Autónoma «no hay cotos privados en la comunidad. Solo existen tecores, que pueden ser de gestión municipal o gestionados por sociedades de caza».

La caza es más rentable que la ganadería

«He estado haciendo los números, y la caza, utilizar esto como coto, es mucho más rentable que seguir en un sector como el lácteo, donde cada vez hay más excedente de materia prima, y a un precio más bajo; las cosas a medio plazo estarán muy complicadas para las granjas porque vendrán escenarios de bajadas muy bruscas de las cotizaciones en origen, y volverán a tener pérdidas», explica Quintas a un medio gallego.

La idea de Leandro Quintas es que el coto se convierta en un lugar donde los cazadores de menor puedan disfrutar de jornadas de caza por un precio aproximado de setenta euros el día. Según él mismo, la finca cuenta con poblaciones de perdiz, codorniz, faisán, liebres y conejos. Eso sí, el dueño del terreno explica que por seguridad no permitirá más de diez o doce escopetas por día. Además, espera que el coto esté operativo en octubre, para el comienzo de la temporada general.

Según declara al medio citado anteriormente, Quintas explica que ya tiene registrados «todos los papeles». Tal es así que el empresario ya ha avanzado las obras y ha construido una nave para recibir a los cazadores y un amplio comedor.


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