Un club de caza

18 enero, 2012 • Pluma invitada

Llevo preguntando estos 2 últimos años de crisis, si en general los políticos y “gerifaltes” de este nuestro país, se dan cuentan de lo que suponen los cazadores y la caza para las arcas de las administraciones provinciales, autonómicas y estatales.

La verdad es que no creo que vean la dimensión y el potencial que tiene un sector como el cinegético en un país como España. A pesar de la crisis en comunidades como Andalucía se mueven 3.500 millones de € al año.

Piensan los que deciden, que hay que tener contentos a todo el mundo, pero muchas veces las elecciones de tener contentos a unos y otros perjudican a los que menos ruido hace y suelen ser más, y en nuestro caso somos nosotros. Creo que los cazadores hemos transmitido en más de una ocasión nuestra disposición para ayudar, y no hablo del nivel institucional porque no es mi labor juzgar (federaciones, empresas públicas,…) si no que hablo del cazador de a pie, el que con sangre sudor y lágrimas consigue no dejar de lado su afición a pesar de la crisis.

Por eso los cazadores esperamos un “Si tú me dices ven lo dejo todo,… pero dime ven” (título de un buen libro de Albert Espinosa), de alguien con capacidad decisoria. Pero mientras llega, tenemos una alternativa que ya han hecho nuestros colegas franceses, y es crear nuestro club de caza o clubes de caza particulares.

Suena un poco utópico, pero fuera de cualquier tipo de interés “político” esto se podría llegar a hacer. Empecemos con un club de caza y de cazadores donde se pueda levantar la voz si algo no nos gusta, donde pueda sentarse a negociar, porque somos muchos, precios para cazar más competitivos y directamente favorecer a las empresas que se dedican a la caza.

Empecemos con algo simple, que nos permita bonificaciones en nuestras licencias de caza, seguros de caza, acceso a buenas ofertas, fincas y se eviten engaños. Una referencia donde la información esté al alcance de los socios.

Sería algo bueno, estoy seguro. Cada socio del club pagaría su cuota, se defenderían sus derechos, tendría voz y voto y nos sin vicisitudes, porque somos humanos y somos españoles, las cosas podrían ir mejorando. La iniciativa privada funciona en nuestro país vecino, funciona en el rey del capitalismo mundial, EE.UU y funciona en el motor alemán. Si nos esforzamos un poco seguro que funcionaria aquí.



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