UAGA exige medidas contra los daños por fauna en cultivos

16 Enero, 2017 • Actualidad

La organización agraria UAGA ha exigido medidas contra los daños causados en Aragón por la fauna en los cultivos, tras la “alarma generalizada” en la Comunidad por los problemas generados por conejos, grullas, jabalíes, corzos, ciervos y cabras montesas en sembrados de cereal y en las praderas. Una de las medidas propuestas es autorizar el aumento de los cupos que se pueden cazar de algunas especies, el aumento de los días permitidos de caza, así como de las batidas o resaques y autorizaciones extraordinarias.

La organización agraria UAGA ha exigido medidas contra los daños causados por la fauna en los cultivos, tras la “alarma generalizada” en la Comunidad por los problemas generados por conejos, grullas, jabalíes, corzos, ciervos y cabras montesas en sembrados de cereal y en las praderas.

UAGA ha explicado en una nota de prensa que la acción de estos animales obligan a los agricultores a resembrar, “con los gastos y el esfuerzo que supone”, porque, de no hacerlo, “las reducciones de cosecha son cuantiosas”.

Los animales han provocado “graves pérdidas” en las cosechas de maíz, si bien “mucho peores son las erosiones” producidas por los conejos al morder las ramas de los árboles y las cepas de frutales, olivos, almendros y viñas que provocan su muerte al no circular la savia, lo que ha ocurrido en zonas como el Campo de Cariñena, Valdejalón y Bajo Cinca.

En concreto, en Aragón hay más de un centenar de pueblos en los que los conejos son una plaga; en Albarracín y Maestrazgo “jabalíes y ciervos devoran el cereal sembrado y la cosecha de maíz” y la cabra montesa es cada día más numerosa porque se caza poco en relación con lo rápido que se reproduce y está provocando daños en Cuencas Mineras, Comunidad de Teruel y en el Jiloca, zona en la que las grullas y los jabalíes también reducen la cosecha de cereal.

En las comarcas del Pirineo son los jabalíes los que destrozan sembrados de cereal y praderas. En Cinco Villas, el paso de grullas y su reposo en zonas dónde ha habido arroz hace que se alimenten de los sembrados de cereal en parcelas colindantes.

12.000 hectáreas afectadas

Datos facilitados por Agroseguro en 2016 indican que ha habido 12.060 hectáreas de diferentes cultivos afectadas por fauna. A esta superficie asegurada hay que añadir la no asegurada y por lo tanto no cuantificada, han detallado desde UAGA.

Ha añadido que los agricultores hasta ahora “han podido capear la situación a través de la suscripción de pólizas de seguro contra daños por fauna”, si bien esto “genera un coste adicional en la explotación” y, en caso de daños reiterados, “lo convierten en inútil ya que Agroseguro no se hará cargo de ello”.

Dichas pólizas, según UAGA, han de suscribirlas los cotos de caza y asociaciones de cazadores e indemnizar a los afectados. A su entender, estos deben “responsabilicen claramente, de una vez por todas, de los daños producidos por las especies cinegéticas, y las Administraciones de los daños producidos en las áreas de influencia de infraestructuras y zonas protegidas, donde no se puede hacer control cinegético”.

Al respecto, ha comentado solo hay una ayuda agroambiental para los agricultores afectados por daños por ciervos en la Reserva de Caza de Montes Universales y para los afectados por grullas en la Laguna de Gallocanta, aunque “la correspondiente a 2016 todavía no la han percibido”.

Medidas eficaces

Por todo esto, UAGA va a solicitar a la dirección general de Gestión Forestal, Caza y Pesca que adopte medidas eficaces para lograr la compatibilización entre la conservación de la biodiversidad y la fauna silvestre con la actividad agroganadera.

Una de las medidas que propone la organización agraria es autorizar el aumento de los cupos que se pueden cazar de algunas especies, el aumento de los días permitidos de caza, así como de las batidas o resaques y autorizaciones extraordinarias.

Además, UAGA está organizando una Jornada de ámbito regional, que se celebrará próximamente en La Muela (Zaragoza), con la participación de afectados, Administración, INAGA, representantes de cotos con gestión racional, un empresario dedicado a la transformación de carne de caza y los Servicios Jurídicos de UAGA para aunar criterios de solución a este problema generalizado en toda la Comunidad.

Igualmente, ha recordado que la actividad agraria potencia la conservación de la fauna silvestre “y la sociedad ha de ser consciente de esta contribución” puesto que al tratarse de patrimonio natural “la responsabilidad debe recaer en el conjunto de la sociedad”.

Informa lavanguardia.com

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