«Si no cazamos, esto será una selva y luego se echará la culpa a los cazadores»

28 agosto, 2019 • Noticias de caza

El presidente de los caseríos eibarreses mantiene que ellos y los cazadores son «los más ecologistas».

La huelga de cazadores vascos sigue activa hasta que el convenio que regule la caza sea una realidad.

Redacción | Los cazadores guipuzcoanos están en huelga desde el 1 de marzo. Reconocían haber llegado a «un momento límite» y tomaron la determinación de no cazar hasta que la Orden de Vedas no se publicase considerando las peticiones de los propios cazadores, que piden un convenio que regule la caza mayor.

El problema radica en la manera de gestionar el medio natural y algunas de sus especies y cómo regular esto. El papel de los cazadores es fundamental. «Somos unos inconscientes para no darnos cuenta de que el hecho de que los cazadores puedan cazar y que la administración lo regule, eso nos evitaría muchos problemas a todos», afirma Ángel Guisasola, presidente de la Asociación Andirao de baserritarras de Eibar.

Importancia de la caza

Los daños que las especies de caza mayor están causando refuerza el papel de los cazadores como reguladores de la fauna salvaje. Guisasola reconoce los perjuicios que los corzos y jabalíes causan en los caseríos de la zona. Corzos que dañan árboles, jabalíes que destrozan huertos o el riesgo de accidentes son motivos para justificar la función de los cazadores, que Guisasola califica como «muy importante».

El presidente de los propietarios de caseríos quiere «dar las gracias por la labor que han hecho (los cazadores) de regular, controlar y preocuparse por nuestra seguridad». Explica que la caza es necesaria y que «si no lo hacemos, esto será una selva, y luego se echará la culpa a los cazadores y a la administración». Guisasola dice que «los cazadores y baserritarras somos los más ecologistas».

Convenio de caza mayor

Para que la situación de huelga se resuelva, la Administración guipuzcoana debe elaborar un convenio que regule de forma adecuada la caza mayor. Desde la Federación Guipuzcoana de Caza, su presidente José Ángel Zaldúa afirma que llevan cuatro años negociando este documento y, «en situación límite», han entregado un borrador a la Diputación esperando que esta responda con prontitud.

Imanol Lasa, diputado de promoción Económica y Turismo Rural, reconoce que «el problema» se está solucionando. El debate surge de cómo intervenir en el medio natural porque, según reconoce Lasa, la presencia de animales salvajes en áreas urbanas se puede hacer incontrolable.

Zaldúa insiste en la necesidad de controlar algunas especies salvajes y apunta a un acercamiento entre los cazadores y la administración que pondría fin a la huelga de los cazadores.

Una caza «no libre»

Una caza regulada y «no libre» es la que defiende Zaldúa como práctica adecuada, y por ello se requiere un acuerdo entre la administración y los cazadores. Mientra sel cuerdo llega y la Orden de vedas se aprueba y publica, las especies salvajes siguen provocando daños y pueden provocar accidentes de tráfico.

Ayuntamientos como el de Eibar han solicitado medidas ante la presencia de jabalíes y corzos en zonas urbanas. Hasta que las 100 sociedades de cazadores y 60 cuadrillas de caza cesen la huelga el problema seguirá creciendo.


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