Polémica en Dinamarca: Federico y Mary llevan a sus hijos de 5 años a ver ciervos destripados

27 Noviembre, 2016 • Noticias de caza

Los príncipes herederos de Dinamarca, Federico y Mary, están siendo criticados por llevar a sus dos hijos gemelos con 5 años de edad a ver los animales abatidos en una cacería.

Felices estampas familiares. Todo sonrisas y caras de alegría, los príncipes herederos de Dinamarca, Federico y Mary, y sus benjamines, los gemelos Vicente y Josefina, de 5 años, disfrutan de una velada en el palacio de Fredensborg (41 kilómetros al norte de Copenhague), mientras pasean entre los cadáveres destripados de los 38 ciervos y dos zorros que el futuro rey y sus compañeros de caza acaban de abatir en el vecino bosque de Grib.

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La princesa Mary con su hija Josefina, la reina Margarita (sentada), y el príncipe Federico, junto a su hijo Vicente, mientras observan los ejemplares de ciervos cazados y destripados. / GTRES

“Yo maté al ciervo que está más lejos”, le dice orgulloso Federico a Vicente en una de los fotos, según informan los medios daneses presentes en el acto. Los dos hijos mayores, Christian, de 11 años, e Isabella, de 9, no participaron en la cacería, aunque el primero suele acompañar a su padre a cazar faisanes desde que tenía sólo 6 años.

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Imagen de los ciervos cazados y expuestos en el palacio de Fredensborg.

Una vez difundidas las imágenes, han surgido rápidamente las críticas de quienes consideran altamente inapropiado que niños tan pequeños sean expuestos a escenas tan cruentas, aunque estas quejas suenan más en el extranjero que en Dinamarca. Los diarios británicos califican las fotos de “horribles” y “chocantes”, mientras que la asociación animalista PETA Australia (país natal de Mary) ha criticado duramente a la pareja real.

“No hay nada noble en disparar contra animales indefensos por diversión”, ha manifestado una de sus portavoces, Ashley Fruno. “Teniendo en cuenta la conocida relación entre la crueldad con los animales en la infancia y las conductas violentas en edad adulta, no sólo es una falta de sensibilidad que los príncipes enseñen a sus hijos que matar animales es aceptable, sino que también es una pésima decisión paternal. Hay muy poca gente hoy que no considere la caza como un deporte violento y sangriento, como un placer barato en tomar una vida y una exhibición de poder sin sentido sobre quienes no lo tienen”.

Momento en el que, según medios daneses, el príncipe le dice a su hijo: "Yo maté al que está más lejos". / GTRES

Momento en el que, según medios daneses, el príncipe le dice a su hijo: “Yo maté al que está más lejos”. / GTRES

La cacería de Grib es una tradición anual que reúne a aristócratas daneses y franceses, y que en principio se lleva a cabo para evitar la sobrepoblación de ciervos, es decir, para que la población resulte sostenible de acuerdo con la capacidad del territorio. La reina Margarita también estuvo presente, pero llamó la atención la ausencia, por primera vez en muchos años, de su marido, el príncipe consorte Enrique, otro experto cazador.

En cualquier caso, la conflictiva relación entre los ciervos y la familia real danesa viene de lejos. En los sótanos del palacio copenagués de Rosenborg todavía puede admirarse la cornamenta de 12 astas del ciervo que en octubre de 1698 supuestamente causó la muerte de Christian V. El animal, acorralado por la jauría real, hirió al monarca, que nunca se recuperó de sus lesiones y falleció 10 meses después.

Informa: elmundo.es


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