Luna, la hembra de lince que vuelve a los Montes de Toledo con cuatro cachorros

9 agosto, 2017 • Naturaleza

Camada de Luna, con sus cuatro cachorros de lince ibérico

A pesar de que las habituales noticias sobre el lince suelen ser de atropellos y pérdida de ejemplares, también en nuestra región, esta vez el sentido de la información cambia: se ha registrado una camada de linces a su paso por la región. Tras varias semanas de seguimiento, un equipo de Agentes Medioambientales de la Junta y otros técnicos de Geacam y Fomecam han conseguido localizar recientemente una nueva camada de lince ibérico en los Montes de Toledo, que cuenta con cuatro cachorros de unos tres meses. La protagonista de esta historia es Luna, una hembra liberada en 2015 en el área de reintroducción del río Matachel en Badajoz, dentro del proyecto Life+Iberlince que también trabaja en áreas de la región.

Hace apenas unas semanas, esta hembra de lince ibérico regresó hasta la zona de los Montes de Toledo tras recorrer cerca de 200 kilómetros, distancia que separa el área toledana de la zona pacense del valle del río Matachel, con una ruta registrada muy similar a la que ya realizó en la primavera de 2016. Este recorrido, según se ha indicado, se podría analizar como de elevada peligrosidad, por lo que lo más aconsejable habría sido, al menos en la primera ocasión, su captura y posterior liberación en el área de origen, para evitar posibles amenazas.

En esta ocasión, ha regresado desde el sur de Badajoz y se ha establecido en un territorio contiguo al ocupado por otros ejemplares ya reintroducidos. Gracias al seguimiento que se realiza para la protección y cuidado de los ejemplares de lince en toda España, se ha podido confirmar la presencia de cuatro cachorros que cuentan con, aproximadamente, tres meses y medio de edad.

Los viajes de Luna, hembra de lince ibérico.

Este caso ilustra, una vez más, la alta capacidad de dispersión de algunos ejemplares de lince, que fueron introducidos en un área y que realizan diferentes “viajes” y son registrados en zonas bastante alejadas, lo cual indica que existen unos corredores que facilitan la conexión entre las distitnas áreas de reintroducción. Otro caso similar fue el de Kahn, un lince liberado en 2015 en los Montes de Toledo, que hizo el viaje de Luna a la inversa -llegó hasta el valle de Matachel- y acabó en el área de reintroducción del valle del río Guadiana, en Portugal.

Esta conexión supone una buena noticia y un hecho muy importante tanto para la investigación en torno al lince y a su reintroducción en la península Ibérica, debido a que supone un refuerzo natural, lo que, según los expertos, puede traducirse en un incremento de la variabilidad genética de la especie: se producen más “cruces”. Del mismo modo, este desplazamiento kilométrico que conlleva a un asentamiento, deja entrever que la asignación de estas áreas de reintroducción es positiva, y sirve como base para la recuperación de la distribución histórica de la especie en la península ibérica que, sobre todo en los Montes de Toledo era muy importante hace apenas treinta años.

Cuatro camadas detectadas en los montes toledanos en 2017

Con este registro, ya son cuatro las camadas que se han detectado en lo que va de año en los Montes de Toledo, y podemos sumar hasta un total de 13 cachorros:Luna y Malvasía con cuatro cachorros cada una; Keres, con tres y Mirabel, con dos. Actualmente se trabaja en la posible localización de otras nuevas camadas de otras tres hembras que están presentes en la zona, como Kuna y Lila.

Además, diez cachorros han sido confirmados en la provincia de Ciudad Real en lo que va de año, y son prueba de la consecución de los objetivos tanto de reintroducción como de reproducción que el proyecto Iberlince ha conseguido en Castilla-La Mancha.

Martínez Arroyo destaca la importancia del programa

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural castellano-manchego, Francisco Martínez Arroyo, ha destacado la importancia que tiene Life+Iberlince en la región, así como el compromiso de la Junta de Castilla-La Mancha en la colaboración con el proyecto y con los objetivos previstos.

De este modo, el Gobierno regional, según afirma el consejero trabaja en la unión de zonas estables de reintroducción de lince en Castilla-La Mancha, mediante el establecimiento de corredores “para que el lince pueda moverse” para, de este modo, “hacer que los animales que están en diferentes zonas se relacionen entre sí”, según ha explicado el propio Martínez Arroyo.

Informa encastillalamancha.es

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