Los gatos asilvestrados son más letales que zorros, urracas y meloncillos

8 julio, 2019 • Caza y Conservación

Los gatos pueden llegar a cazar cualquier presa a su alcance / A21.es

Los gatos son responsables de la muerte de entre 1.400 y 3.700 millones de aves y entre 6.900 y 20.700 millones de mamíferos cada año en Estados Unidos

En España, pese a su perjuicio a la fauna silvestre, solo está permitido capturarlos con métodos específicos previa autorización tras demostrar daños

Redacción | Es una realidad que el gato asilvestrado está considerado como uno de los animales más letales del mundo. Además de ser un animal oportunista, es único cazando todos aquellos animales de pequeño o mediano porte que se encuentran a su alcance. Sus armas son la astucia, su gran agilidad, la rapidez y unos sentidos adaptados a la perfección para la caza. La enorme depredación que ejerce sobre especies cinegéticas y no cinegéticas, su hibridación con el gato montés (haciendo peligrar la supervivencia de este), junto con el continuo abandono de ejemplares domésticos, suponen un problema de unas dimensiones mucho mayores de lo que parece.

El gato asilvestrado es devastador para la fauna

En la península, el daño que el gato asilvestrado causa a nuestras especies silvestres es muy superior al que pueden ocasionar otros animales como el zorro, el meloncillo o la urraca. Estos son animales salvajes que se encuentran en su hábitat natural por lo que su impacto, aunque notable, no alcanza unas dimensiones desorbitadas. Además, tanto zorros como urracas están consideradas como especies cinegéticas, por lo que su control está mucho más regulado, siendo más efectivo.

En el caso del gato silvestre se trata de un animal introducido por el ser humano por lo que su impacto inicial es mucho mayor, no solo para sus presas potenciales, sino también para sus competidores directos como pueden ser los depredadores antes citados. El abandono de gatos sin pensar en sus fatales consecuencias sucede muy a menudo.

En cuanto  a sus presas potenciales podríamos decir que la lista es enorme, partiendo desde pequeños insectos hasta algunos mamíferos casi de su mismo tamaño. Las aves, junto con los reptiles, son sus presas preferidas, destacando un impacto negativo muy notable sobre fringílidos, aves muy protegidas en Europa.

Repasando las especies cinegéticas afectadas por el instinto letal de los gatos silvestres podríamos incluir a la lista a prácticamente la totalidad de nuestras especies de caza menor, viéndose afectados tanto ejemplares adultos como crías y nidos. Además, el instinto cazador de los gatos les hace matar más presas de las que luego comen, por lo que su influencia sobre la fauna es muy notable. Muchos cazadores encuentran un gran problema con la presencia de gatos en sus cotos, no solo por su voracidad y su difícil control, sino porque pueden llegar a ser muy agresivos y peligrosos si se encuentran con algún perro de caza.

Un estudio realizado en Estados Unidos afirma que los gatos son responsables de la muerte de entre 1.400 y 3.700 millones de aves y entre 6.900 y 20.700 millones de mamíferos cada año solo en ese país. Además, en 2013 ya eran responsables de la extinción de al menos 33 especies endémicas de algunas islas y unas 65 en todo el mundo.

Las leyes dificultan su control

El problema de los  gatos asilvestrados tiene difícil solución y más teniendo en cuento  la legislación vigente sobre el tema en España. En nuestro país, a pesar de estar permitido eliminar especies exóticas que pueden dañar la biodiversidad la ley contempla que los gatos tan solo pueden ser capturados con una serie de métodos concretos y previa autorización de la Administración, por lo general motivada por los cuantiosos daños provocados por los felinos.

Para su eliminación es obligatorio que ésta la realice un miembro autorizado de la Administración y utilizando para ello un método de eutanasia no cruel. El uso de armas de fuego para su control siempre es un último recurso y solo se suele autorizar si no se pueden emplear otros medios y nuevamente habiendo justificando los daños ocasionados por el animal.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha catalogado a los gatos como una de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo.

En las islas, la situación es crítica

La situación en las islas con respecto a este tipo de felinos es mucho más crítica. En muchas de ellas su biodiversidad se creó sin la presencia de ningún tipo de gato al contrario de lo sucedido en los continentes. Además las islas por sus características tienen un mayor número de fauna endémica exclusiva y esta se está viendo muy afectada por la voracidad de los gatos.

Las islas que se han visto más afectadas por los gatos son las Galápagos (Ecuador), Hawái (EEUU), algunas islas del Caribe y las Canarias. La biodiversidad de nuestras islas también se ha visto afectada por los felinos. Los lagartos gigantes endémicos de La Gomera y El Hierro, catalogados en peligro crítico por la UICN, «ya sólo habitan en ciertos acantilados donde los gatos tienen difícil su acceso», explicaba un investigador del CSIC, en un estudio datado del año 2013.

En Australia, los gatos han llegado a matar hasta un millón de pájaros al día, una cifra que fue revelada en un estudio publicado en la revista Biological Conversation. «Todo el mundo sabe que los gatos matan pájaros, pero este estudio muestra que la depredación es asombrosa», dijo el investigador John Woinarski, de la Universidad Charles Darwin. «Es probable que conduzca al actual declive de muchas especies».

En este país se han llegado a invertir 20 millones de euros para erradicar el problema de los gatos asilvestrados. En 2016 este mismo país eliminó dos millones de gatos callejeros, una maniobra que resultó acertada para muchos.


Hay sólo 1 comentario. Yo sé que quieres decir algo:

  1. Alfonso dice:

    Para mi este problema es algo grave. Que debería plantearnos que tipo de personas somos y que queremos dejar tras nuestro rastro! Sippp cada día al pasear por el barrio con mi perrita, veo a muchos de estos seres peludos. Creo que realizan un papel importante en mi barrio. Podría poner muchísimos ejemplos para certificarlo, pero solo voy a contar uno de ellos. Estos bichejos del demonio, acaban con la superpoblación de ratas, que podríamos tener a escasos metros de mi puerta. Sippp y para quien lea esto me comprenda. Es una zona que se suele llamar descampado. Para más detalles, es una zona en la que algún día construirán lo q crean oportuno, pero mientras tanto, en año y poco de mi paso por estas calles, solamente es un terreno en el que no se cultiva. No se cultiva ningún tipo de alimento orgánico nutritivo. Comprendes? Lo que si se cultiva es una serie de bacterias y vete a saber que más, porque este terreno era un cúmulo de basura varía. De todas clases o tipos! En el viven otros mamíferos que tambien cumplen su función, claro. Ratas! Ratas andando de aqui para ya en busca de lo que sea para desgastar sus dientes incisivos. Ahí entran estos gatos! Dándoles caza para que no traspasen el muro invisible creado por su orina. Y claro, si a una familia de ratas, les das comida de basura varía y encima entierras dicha basura con tierra. Pues el hogar perfecto para tener familia! Tantas serán que los gatetes han crecido en número, lógicamente. Las hembras de gato pueden tener múltiples camadas en un año. Además su compartimento es salvaje y se han vuelto como leones. Sociables los unos con los otros! Compartiendo techo, agua y comida. Asique, yo me planteo, si en vez de hacer por parte del ayuntamiento, una tan desafortunada acción, no podrían volver a plantearse el problema y realizar trabajos tales como, labores de limpieza del terreno como es conveniente. Los plásticos por un lado, los papeles por otro, etc. Trabajos tales como castración de dichos gatos, para que no sigan aumentando en número, mientras continúan con sus labores. Y contrición de una zona verde para que los vecinos continúen disfrutando de un ecosistema dentro de un barrio. Ganaríamos en salud y el estado con nuestra contribución tendría más que suficiente para costear los costes de dichas acciones. Piénselo, es una sugerencia. Pero no soy el único que piensa que las ratas nos traerán enfermedades y los gatos también.

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