Los cazadores canarios no quieren matar las cabras y ovejas abandonadas

22 noviembre, 2017 • Noticias de caza

La ACEC considera que el Gobierno canario «pretende utilizar a los cazadores» para resolver problemas como el del incremento de cabezas de ganado asilvestrado.

El Gobierno de Canarias está trabajando en un decreto para modificar la Ley regional de Caza, con el fin de poder incluir animales asilvestrados, tales como cabras u ovejas, dentro de las especies que está permitido abatir. Con esta medida se pretende así controlar la población de estos animales, que en los últimos años ha crecido de forma significativa en todas las islas, causando daños importantes en flora y fauna endémica. Pese a esta norma que está en proceso, y que se prevé que entrará en vigor el próximo año, el colectivo de cazadores (que puede alcanzar aproximadamente las 15.000 personas en las Islas) no está muy convencido, como así han trasladado a este medio varias asociaciones. El presidente de la Federación de Asociaciones para la Gestión Cinegética de Tenerife, Antonio Porras, insistió en que poder abatir una cabra “no resulta de interés para la mayoría de los cazadores” y, aunque este tema no se ha tratado aún en asambleas, aseguró que lo más probable es que no sea apoyado. “A mí, como cazador, no se me ocurriría disparar a una cabra, me resulta violento”, indicó, a la par que abogó por llevar a cabo otras medidas, como las apañadas. “Si desde el Gobierno nos piden colaboración en el control, lo tendremos que analizar en nuestras reuniones y ver qué hacemos”, precisó.

En este sentido, la Asociación Canaria de Entidades de Caza (ACEC), que abarca ocho colectivos y unas 1.600 licencias, entiende que el Gobierno regional los “pretende utilizar a su interés cuando ha mostrado una clara incompetencia para atajar el problema que ahora intenta resolver por la puerta de atrás”. La ACEC advirtió a la directora general de Protección de la Naturaleza, Jesús María Armas, de que este proyecto de decreto “podría incurrir en manifiesto fraude de ley”. En opinión de estos cazadores canarios, que afirman que se negarán a abatir cabras y ovejas, el incremento de cabezas de ganado abandonadas “se ha debido a una dejación de funciones en el control y supervisión de la Dirección regional de Ganadería. Según el colectivo, “no deja de ser llamativo que mientras la Consejería de Política Territorial ambiciona la colaboración del colectivo cinegético para erradicar las cabras y ovejas asilvestradas, por otro lado, la de Presidencia, mediante el anteproyecto de Ley de Protección de Animales, “estigmatice y criminalice exclusivamente a ese mismo colectivo y lo trate como maltratador”.

El presidente de la ACEC, Juan Miguel Sánchez, afirmó que están “hartos de una administración sin rumbo. En los años 70 introdujeron el muflón y el arruí como especies cinegéticas de caza mayor en Tenerife y La Palma, respectivamente, para su conservación y aprovechamiento sostenible al amparo de la Ley de Caza. Desde hace poco, las declararon especies exóticas invasoras y las controlamos contra nuestra voluntad para su erradicación, pues es lo permitido”. Añadió que, “ahora, los mandatarios quieren que seamos los asesinos de ovejas y cabras. Mientras tanto, ni una sola medida favorable a la actividad cinegética y su mundo, ni un estudio, proyecto o medida que haga pensar más allá de que hay interés en que la cacería desaparezca por aburrimiento”. Asimismo, puntualizó que se han elevado algunas alegaciones al decreto y abogó por poner en marcha otras acciones.

Informa Jessica Moreno para DiariodeAvisos


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