Los 22 errores más comunes que cometemos como podenqueros

9 enero, 2019 • Podenco

Desde pensar que los podencos más caros serán los mejores perros de caza hasta no poner atención en la alimentación adecuada, estos son los errores que podemos cometer.

En muchas ocasiones los podenqueros, en especial los que comienzan su andadura en esta preciosa afición, solemos cometer algunos errores que nos traen verdaderos quebraderos de cabeza, perjudican sin quererlo a nuestros perros o incluso nos cuestan algún puñado que otro de euros desperdiciados.  Esto nos sucede a veces por falta de experiencia, otras porque nuestra afición e ilusión nos lleva a ser más emocionales que objetivos e incluso otras simplemente por desconocimiento o falta de información.

En este artículo ponemos una lista con algunos de los principales errores y con la que pretendemos ante todo poder ayudar tanto a quienes puedan cometerlos como a nuestros propios podencos, intentando que nuestra relación con ellos sea muchísimo más fructífera.

  1. Mala sociabilización. La base para poder tener un gran perro de caza menor radica en una correcta sociabilización. En ocasiones no se le da la importancia que merece y esto puede acarrear problemas como un carácter retraído, dificultades en el cobro, miedo a los tiros o incluso dificultades a la hora de coger a nuestro perro para regresar a casa. Por supuesto todo esto también puede perjudicar seriamente a la hora de cazar.
  2. No cuidar la obediencia. Este es otro de los factores esenciales que a veces se olvida o se descuida. Tendemos siempre a decir que los podencos son independientes o incluso desobedientes por naturaleza cuando como sucede con cualquier perro ese factor depende muchísimo de lo que trabajemos la fase de la obediencia con él. El podenco es un perro con un cazar rápido y con una tremenda afición; existen métodos demostrados para controlar esas cualidades y convertirlas en una virtud y no en un defecto. El grado de liderazgo que alcancemos con él será también determinante en este aspecto.
  3. Tener demasiada prisa porque nuestro podenco cace. Como ya hemos comentado en muchas ocasiones, a veces nuestra ilusión desmedida, algunos vídeos compartidos en las redes sociales o la creencia de que solo con campo y caza se hace un buen podenco, puede hacer que nos precipitemos a la hora de iniciar nuestros cachorros, olvidando fases tan importantes como la socialización y la obediencia, no dejando que el cachorro se desarrolle tanto física como mentalmente. No debemos abusar del picadero.
  4. Creer que únicamente el campo hará que tengamos un podenco excepcional. Este punto lo comentamos en el apartado anterior. Siempre se escucha la frase de campo campo y más campo que, aunque no va desencaminada, no termina de ser cierta al 100%. Un gran podenco se comienza desde la selección, socialización, obediencia, campo y caza. Cada fase es esencial y cada una de ellas está cargada de muchos matices.
  5. Adquirir un podenco sin conocer sus orígenes ni su línea. Muchas veces nos fiamos del bueno, bonito y barato. Vemos un perro a un precio bajo con la única información de lo que vemos en las fotos y un texto que dice que caza en todo tipo de terrenos (por ejemplo). En ocasiones no sabemos a ciencia cierta ni cómo son los padres o abuelos, qué cualidades tienen o han tenido tanto buenas como malas. Ni siquiera sabemos si pueden servir o no para el tipo de caza que practicamos y eso nos lleva a adquirir perros que no son validos para nosotros o que a la hora de criar trasmiten cualidades negativas. A veces los padres de un perro pueden ser muy buenos pero los genes que se manifiestan son los de sus abuelos o bisabuelos por lo que adquiriendo perros de líneas contrastadas tenemos menos riesgo de equivocarnos en nuestra elección.
  6. No informarnos sobre las diferentes razas, criadores, líneas o castas. Siempre he pensado que para tomar una decisión acertada se deben conocer todas las opciones posibles. No todos los podencos cazan igual ni todas las líneas transmiten exactamente las mismas cualidades. Al igual que cuando compramos un coche conocemos casi todas las marcas informándonos de las prestaciones de cada modelo, es importante que hagamos lo mismo a la hora de adquirir un podenco. Saber qué raza, línea, puede venirnos mejor y conocer a los diferentes criadores de cada una puede ahorrarnos muchos quebraderos de cabeza, evitarnos engaños y hacer una apuesta más segura con el perro que vamos a adquirir.
  7. Dejarnos llevar por las modas. Este es un error bastante común en el que es muy fácil caer. En ocasiones hay una tendencia grande a adquirir un determinado tipo de perro, una capa determinada o perros de una persona en concreto. Las redes sociales ayudan a propagar el boca a boca, pero lo que a unos les sirve para su terreno y estilo de caza no tiene por qué servirles a los demás. Dejarnos llevar por las tendencias y no escoger lo que realmente necesitamos puede hacer que nos equivoquemos pagándolo a veces con ese criador o este tipo de perro cuando la culpa es realmente nuestra.
  8. No seleccionar a conciencia nuestros cruces. A veces sucede que solo nos fijamos en la morfología y la funcionalidad de dos progenitores pero no tenemos en cuenta factores como el carácter, la sociabilidad, los antecesores, lo que transmiten en sus camadas o lo que puede resultar de la mezcla de las cualidades de ambos. El que un perro sea muy bueno no significa que sus hijos vayan a serlo o que con determinada hembra transmita la mayoría de sus genes. En este caso es bueno tener claro qué cualidades buscamos para a base de prueba-error dar con la tecla deseada.
  9. Cruzar distintas razas. Es algo que sucede muchísimo: algo que nos parece totalmente respetable pero pensamos que nuestras razas de podencos tienen todas las cualidades que puede necesitar un cazador, sea cual sea la modalidad y el terreno. Al mezclar dos razas creemos que se puede perjudicar a ambas. Es bueno informarse de líneas y ser selectivo ates que criar con perros de diferentes razas.
  10. Iniciar prematuramente a un perro en la caza. Es algo que comentamos muchísimo y que desgraciadamente es muy común. Cada perro necesita su momento para salir a la palestra y tenemos que pensar que muchos cachorros aún son como niños cuando les damos la alternativa. Esto puede ser muy contraproducente y podemos generar trastornos como miedo a los tiros, perdida de afición, etc. Es importante saber en qué momento debemos iniciar a nuestro cachorro.
  11. No tener paciencia para corregir defectos. Muchísimos son los podencos que se desechan por no saber pulir algunos defectos que en su mayoría han sido generados por nosotros mismos. Algunos como la mala socialización, el miedo a los tiros (según el tipo u origen), poco latido o alargarse en exceso pueden ser corregidos en la mayoría de los casos sabiendo cómo y dedicándoles tiempo. Hay que identificar a qué es debido, a le genética y qué está generado por nosotros.
  12. Pensar que un perro con un carácter dominante es el mejor de la camada. Este también es un error muy común. Un perro con demasiado carácter no cazará necesariamente mejor, es más, nos traerá problemas en la perrera, dificultará el cobro de los demás y perjudicará a la hora de cohesionar a nuestros podencos en el campo.
  13. No prestar atención a la forma física de los perros fuera de temporada. Esto es un aspecto que se ve más de lo que parece, a veces es muy complicado según si tenemos zona de adiestramiento o no, incluso según el número de perros que tengamos aunque lo ideal es que nuestros perros salgan “de paseo” todo el año para no descuidar nunca su forma física. El hacerlo nos puede acarrear problemas en el inicio de temporada.
  14. Creer que no tenemos nada que aprender y que el perro no tiene nada que enseñarnos. Llegar a tener un alto nivel como podenqueros es algo que requiere muchísimos años y muchísima experiencia. Es un gran error pensar que no se tiene nada que aprender ya que este mundo está cargado de matices, situaciones y experiencias. Cualquier podenquero o cualquier podenco tiene muchísimo que enseñarnos siempre que nosotros estemos dispuestos a aprender.
  15. No cuidar en la medida de lo posible la morfología y estética de nuestros perros. Al igual que el apartado que habla sobre el cruce de especies cada podenquero es dueño de lo que hace con sus podencos, creemos que no ayudar a un perro a envelar si lo necesita, no curar algunas heridas hechas por el monte para evitar cicatrices o no cuidar en parte el aspecto de nuestros perros no favorece para nada ni a los perros ni a nuestra afición.
  16. Creer que un perro será excepcional sacándolo solo los días de caza. Para tener un perro excepcional se tienen que dar muchísimos factores (selección, socialización, obediencia, experiencias en el monte y en la caza, la mano de su dueño, etc.), aun así esto no está asegurado. Para tener un gran perro debemos dedicarle tiempo todo el año, no confiar todo a la ascendencia del perro y a sacarlo unas cuantas veces de caza al año.
  17. No cuidar el pienso que usamos con nuestros perros buscando en ocasiones el más barato sin tener en cuenta sus componentes. Primero aclarar que el pienso más caro no tiene por qué ser el mejor ni el más barato tiene por qué ser malo. Es importante que observemos los componentes analíticos del pienso que adquirimos y el origen de los mismos para aportar a nuestros perros todo aquello que necesitan. No debemos olvidar que en temporada de caza son atletas que necesitan una correcta alimentación para rendir al máximo.
  18. No ser críticos con nuestros podencos aprendiendo de perros que son mejores que los nuestros para fijarnos un listón. Muchas veces, por desconocimiento, creemos que nuestro perro es un enorme perro pero no hemos tenido la oportunidad de observar hasta dónde puede llegar un gran podenco. El observar muchos perros y ser críticos con los nuestros siempre nos va a ayudar a mejorar el nivel de los perros que tenemos y marcarnos hasta dónde queremos llegar.
  19. Pensar que un podenco es mejor o peor por su precio. Estamos acostumbrados a creer que porque el precio de un perro sea caro o barato esto va a ir en consonancia con sus cualidades. La clave está en conocer el origen del perro, en la honradez del vendedor y en saber si es el perro que necesitamos. A veces lo barato sale caro y hay grandes podenqueros con muy buenos perros que son casi desconocidos para los nuevos amantes de esta aficion.
  20. Adquirir un podenco adulto sin haberlo probado antes. El probar un perro adulto antes de comprarlo es algo primordial. Ese perro no está hecho por nosotros y además existe el dicho de que “cuando el botero vende la bota o hace mal vino o está rota”. Un perro adulto se suele vender por cantidades mayores de dinero, si no lo probamos podemos comprar un desecho, un perro con manías o una forma de cazar que no nos gusten.
  21. Pensar que por que los padres de un cachorro cazan bien el perro es imposible que falle. Hay otro dicho popular entre los podenqueros que dice que un cachorro es un melón por abrir y en gran parte así es. Un perro a pesar de traer una gran ascendencia puede no salir bueno. Si que nos aseguraremos un alto porcentaje de acierto, pero también influirá en gran medida la mano de quien lo críe y lo adiestre así como muchos otros factores.
  22. Pensar que un podenco por naturaleza debe ser miedoso y de carácter retraído. En este punto cabe resaltar que a día de hoy un podenco no tiene por qué mostrar este carácter a menos que no se hayan hecho las cosas correctamente desde la selección de ejemplares hasta una correcta socialización. Si tras haber hecho todo lo anterior el perro sigue teniendo un carácter retraído no es un ejemplar válido para la cría puesto que es posible que lo transmita a sus descendientes. Es importante buscar ejemplares con un carácter equilibrado.

Estos pequeños defectos son más comunes de lo que parecen y ninguno estamos exentos de cometerlos, a veces incluso sin darnos cuenta. El tenerlos en cuenta y corregirlos en la medida de lo posible puede ayudarnos mucho en nuestra afición y formación como podenqueros.

J. Javier Calonge

Cazadores con Podencos de España


13 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. artilleros de la niebla dice:

    Articulazoooo…..si señor !!

  2. Candy dice:

    Ufffffff……….y nunca mejor explicado, …….

  3. Martín dice:

    Muy bueno los consejos y la exposición que haces, pero para eso hay que llevar cuarenta años con ellos, haciendo muy buena selección en los cruces porque todos no transmiten, porque como uno de ellos tenga un defecto se lo transmite a la mitad de la camada, así que enhorabuena por tu artículo.

  4. Javier Calonge dice:

    ¡Muchisimas gracias! Es una alegría que te guste.

  5. Enrique dice:

    Lo firmo debajo, no por pagar muchos€ por un cachorro sale una máquina. Ahí también entramos los guías de los canes

  6. Jaime dice:

    Muy bueno!!!! Gracias por la información!!!

  7. Francis dice:

    Muchísimas gracias por compartir cosas como estas me encanta gracias Javier

  8. José Antonio Cobos Martínez dice:

    Gracias x la labor q haces en el mundo de la caza y del podenco

  9. Javier Calonge dice:

    ¡Muchisimas gracias por vuestros comentarios! Es toda una alegría y un orgullo que os gusten los artículos. Esperamos seguir trabajando en esta línea para intentar ayudar en lo que podamos al mundo del podenco. Nos ayudais muchisimo con vuestro apoyo, de nuevo un millon de gracias.

  10. Desi dice:

    Un gran articulo para todo el aficionado al podenco . Y sobre todo deberia llegar a los nuevos aficionados a este mundo del podenco . Y que deben de comprender que el podenco necesita su dedicacion como otra cualquier raza . Y aprender de que las prisas no son buenas . Todo en este mundo lleva sus pautas .

  11. carlos dice:

    muy buena información. Gracia

  12. Montenegro dice:

    Completo y muí útil.

  13. Antonio Medina dice:

    Un gran artículo y muy buen trabajo, gracias por la información.

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