La caza en España genera 3.600 millones de euros y 54.000 empleos

28 Febrero, 2017 • Noticias de empresas

La asociación que aglutina marcas del sector del lujo españolas Círculo Fortuny ha realizado un informe que toma el pulso al sector cinegético. En él se desglosan de manera minuciosa los más de 3.600 millones de euros que mueve una actividad con 54.000 empleos y que afecta de manera positiva al 80% de nuestro territorio. Estas son algunas de las conclusiones que el Círculo ha recopilado en torno a la actividad cinegética y que presentó a principios de febrero en la finca albaceteña Dehesa de Los Llanos junto a cuatro asociados: Grulla Armas, AYA-Aguirre y Aranzabal, cinegética T.Ba y la propia explotación agrícola, ganadera y cinegética que acogió el acto.

El pasado jueves 2 de febrero, el Círculo Fortuny, asociación española que promueve el sector español de las marcas de alta gama, creativas y de prestigio, citó a un grupo de periodistas en una dehesa de Albacete para presentar y dar a conocer el trabajo de cuatro de sus socios relacionados, cada uno en su ámbito, con la cinegética T.Ba, firma especializada en ropa de campo y caza, diseñada y producida íntegramente en España; Grulla Armas y AYA-Aguirre y Aranzabal, dos de los fabricantes de escopetas finas más reputadas del mundo y herederos de la tradición armera de Éibar (Guipúzcoa) y nuestros anfitriones, Dehesa de los Llanos, todo un ejemplo de gestión agrícola, ganadera y cinegética sostenible. Las 10.000 hectáreas de la finca albaceteña del marqués de Paul, uno de los santuarios de la perdiz roja, fueron el escenario perfecto para el motivo de la convocatoria, mostrar a medios especializados, pero sobre todo a los generalistas, la parte menos conocida de la caza y abrir un debate en torno al informe que la asociación ha elaborado sobre los datos socioeconómicos y el impacto que genera esta actividad vinculada al ser humano desde el inicio de los tiempos. En España hay unas 850.000 licencias, algo menos que hace unas décadas, cuando rondaban un millón, pero que sigue siendo un número considerable.

Acuarela sobre hoja de contabilidad / Pablo Capote

Entre los asistentes se encontraba también Xandra Falcó, miembro de la Comisión de Comunicación de Círculo Fortuny y directora general de Marqués de Griñón Family Estates, quien hizo una encendida defensa del sector de alta gama y de la preocupación conservacionista del mismo:

«España es un país país privilegiado en el mundo de la cinegética. La gente de alto poder adquisitivo de toda Europa viene aquí por la calidad de lo que hacemos tanto en moda, armas o productos artesanos. Los Llanos es un ejemplo de tradición, de recuperación de valores. Los españoles tenemos que sentirnos orgullosos de lo nuestro y esa es la Labor de Circulo Fortuny, un objetivo a largo plazo, sumar a la imagen de España el buen hacer de nuestros artesanos, con tradición, que no son puro marketing y que muchas de ellas se perdieron en el siglo XX y nos toca recuperar».

Según estimaciones facilitadas por la Oficina Nacional de la Caza (ONC), el sector generó el año pasado más de 5.000 millones de euros -dato sensiblemente superior a los 3.635.756.996 euros que recoge el documento ahora presentado por Círculo Fortuny y que se basa en datos del considerado estudio de referencia en el ámbito, La caza. Sector económico, elaborado en 2012 por la Fundación para el Estudio y Defensa de la Naturaleza y la Caza (Fedenca)- y 54.000 empleos anuales e involucra, directa o indirectamente, a cinco millones de personas. «Parecen números muy elevados», asegura Juan Antonio Sarasketa, gran cazador y presidente de la ONC, «pero hay que tener en cuenta la industria de la carne de caza, los cartuchos, la taxidermia, los guardas que trabajan y viven en las fincas con sus familias, la alimentación de animales… Es difícil de medir, porque tiene muchos elementos intangibles, como la actividad de cuidado del terreno o el impacto positivo que una zona de caza bien gestionada tiene en las poblaciones de animales en peligro de extinción».

España es uno de los principales destinos para cazadores de todo el mundo, especialmente europeos, tanto por su biodiversidad como por las distintas modalidades de caza que pueden encontrar. Es una gran fuente de riqueza y de arraigo para el medio rural: el 80% del territorio tiene gestión cinegética, lo que suponen 43 millones de hectáreas, divididos en unos 33.000 cotos, de los cuales sólo el 2% son intensivos (aquellos cuya explotación está dedicada a la caza mediante sueltas periódicas de piezas criadas en granjas).

La Memoria Estadística Anual de Caza, elaborada por el Ministerio de Agricultura, distingue entre caza mayor (especies de mamíferos de gran tamaño, con un peso superior a los 20 kg: arruí, cabra montés, ciervo, corzo, gamo, jabalí, lobo, muflón, rebeco…) y caza menor (pequeños mamíferos como conejos, liebres, zorros…, y aves: acuáticas y anátidas, avefría, becada, codorniz, córvidos, estornino, faisán, paloma, perdiz, tórtola común, zorzal…). En cuanto a las prácticas, la Real Federación Española de Caza (RFEC) subraya la diversidad de tipos de lance: montería tradicional española, rececho, espera, batida, cetrería (Bien Inmaterial de la Humanidad, según la Unesco), caza menor en mano, ojeo, perdiz con reclamo, alanceo y un largo etcétera hasta casi 40 modalidades reglamentadas por la normativa legal española.

Empleo

El documento de Círculo Fortuny se hace eco de un párrafo del informe de la RFEC y Fedenca: «La caza reglada, racional, deportiva, ética y sostenible es necesaria, más allá de los motivos económicos, por su contribución a la conservación de biodiversidad, recuperación de la fauna silvestre más sensible, el control poblacional de las especies y la remisión de daños a personas, ganadería y agricultura». A partir de esa premisa va desgranando los datos. Dependen de la actividad cinegética de una manera directa unos 54.000 puestos de trabajo. Su desglose se puede hacer por sectores. Los relacionados con granjas, fabricantes y distribuidores de alimentos suman unos 600. Los encargados de preparar los trofeos, curtidores y taxidermistas se contabilizaron en 631. Por otro lado están los miembros de la guardería, un total de 24.000 trabajadores en fincas y cotos de toda España. En cuanto al personal adscrito a federaciones, sociedades y aseguradoras, resultan 160 puestos. El sector de las armas, uno de los más tradicionales y consolidados, sumado a los trabajadores especializados en complementos, supone 1.528 empleos.

Otra actividad relacionada con las artes venatorias es la hostelería, que engloba alojamiento y restauración, con 2.998 empleos. Y una de las ramas más castigadas de los últimos tiempos, la de los medios de comunicación, emplea en relación con la caza a 110 profesionales. A todo esto hay que añadir otra serie de jornales complementarios que ayudarían de una manera u otra al buen desarrollo de monterías, ojeos y recechos. La cifra podría oscilar entre cuatro y cuatro millones y medio, que, extrapolados, supondrían 20.000 puestos de trabajo más. Las rehalas, por su parte, emplean a unas 4.000 personas.

Flujos económicos por sectores

El informe divide el impacto económico de la caza en 18 categorías, atendiendo a las diferentes necesidades que generó esta actividad en la temporada 2010/2011. Los datos en euros, se aclara en el texto que encabeza el dossier, «son sólo una estimación razonada».

  • Capturas: Incluye los beneficios que se obtienen a partir de las capturas y su valor cárnico en el mercado. La caza mayor, con un total de 411.649 reses abatidas, generó un total de 303.359.650 euros; mientras que la caza menor obtuvo 741.000.000 euros del total de 26.756.000 piezas cobradas.
  • Veterinarios: En cada cacería, sea de la modalidad que sea, la presencia del veterinario es obligatoria por ley, pues se requiere de un análisis de los animales abatidos como garantía de idoneidad para el consumo humano. Su participación supone un flujo económico de 4.867.530 euros.
  • Armas y cartuchería: Establecido sobre todo en el norte de España, principalmente en el País Vasco, donde es el segundo deporte por número de federados. En España hay un total de 2.918.136 armas, de las cuales el 75% son escopetas. Supone un promedio de una escopeta por cada 16 habitantes. Según datos facilitados por la Asociación de Comerciantes de Armas Complementos y Explosivos (Acace), los resultados fueron de 52.400.000 euros. En cuanto a cartuchería, se fabrican 500 millones de cartuchos al año, lo que significa 110.000.000 euros.

Grulla Armas es una de las armerías más tradicionales de Éibar. «Nuestro grueso de ventas está en el extranjero, entre un 90% y un 95%», señala Íñigo Usobiaga, director de exportaciones. «Antes vendíamos más en España. Hacemos escopetas a medida, y eso conlleva que sean un poco más caras [entre 7.000 y 20.000 euros]. No somos tan caros como en otros países pero sí comparados con armas más comerciales. Nuestros principales clientes son Reino Unido, Francia, Bélgica, Austria y, fuera de Europa, EEUU».

Un caso similar es el de AYA-Aguirre y Aranzabal. «Estar posicionados en el mundo del lujo y tener una cartera de clientes diversificada por países es una forma de protegernos de vaivenes económicos», apunta Alex Aranzábal, su consejero delegado. Al igual que Grulla, también exportan el 95% de su producción. Sus principales clientes son Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Holanda… Sus escopetas son unas de las más demandadas por clientes que buscan la excelencia. Tardan en torno a seis meses en realizar cada una y su precio parte de 6.000 euros y alcanza hasta cuanto el cliente quiera gastarse.

  • Taxidermia: La labor de curtidores, carpinteros, grabadores de placas y personal de aduanas es imprescindible para que el cazador pueda disponer del trofeo para su exposición. Los precios oscilan dependiendo de las reses, el proceso y las tarifas de cada empresa, pero las estimaciones aproximadas de este sector suman unos ingresos de 42.260.000 euros a la facturación del sector por temporada.
  • Rehalas: Indispensables, especialmente en la montería tradicional española. En este apartado se engloba la creación de la recova, todos los gastos de mantenimiento de los perros y los gastos originados por la actividad cinegética: 75.900.000 euros en total.
  • Perros como auxiliares del cazador: Se estima que existen unos 2.400.000 perros de caza, y se tienen en cuenta variables como su compra, licencias, alimentación, tratamientos fitosanitarios, etcétera. Calculadas estas cifras, multiplicadas por el número de ejemplares, se obtienen 408.000.000 euros
  • Armería y complementos: En este apartado se recoge todo lo relacionado con ropa y complementos de caza. El montante de esta partida son 36.001.000 euros. En este epígrafe opera otra de las firmas pertenecientes al Círculo Fortuny: T.Ba. Las hermanas Mercedes y Fernanda López de Carrizosa lanzaron en 1998 su marca de ropa enfocada al campo, única en el sector. Comenzaron haciendo las primeras colecciones con la tela de la mítica chaqueta Teba, de donde toman su nombre. En 2011 abrieron su primera tienda en Madrid, momento en que Gonzalo Prado, marido de Mercedes, se involucró en la compañía con la condición de que el planteamiento fuera crecer. «Hasta ese momento acudíamos únicamente a ferias de campo y caza, y a partir de ahí empezamos a ir también a ferias de moda: París, Nueva York, Las Vegas…», recuerda el empresario. Sus colecciones se basan en tejidos naturales diseñados por la propia Mercedes, casi en su totalidad de producción nacional. Buscan la excelencia y la calidad de las prendas por encima de todo, incluso están recuperando oficios artesanales casi perdidos. En su estrategia de expansión, comienzan a crear también colecciones de verano, pero siempre sin perder la esencia: la naturaleza. Su estrategia de crecimiento pasa por la apertura de tiendas, ya sea 100% de su propiedad, como la de Londres, o con socios. «A través de la tienda propia se transmiten conceptos que van creando marca», afirma Prado. En la actualidad venden el 80% de su producción fuera de España. Reino Unido y EEUU son sus principales clientes.
  • Tenencia de armas y licencias federativas: Según datos facilitados por la Guardia Civil, encargada de las licencias de armas y de la RFEC, que es quien expide la licencia federativa, se generaron 27.178.066 euros.

Licencias de caza y seguros

Es obligatorio en todas las comunidades autónomas disponer de ambos documentos. Teniendo en cuenta ambos, se puede concluir que el flujo económico al que dan curso es de 50.396.750 euros.

  • Seguro de responsabilidad civil de los cotos: Según el Ministerio de Agricultura, hay unos 33.000 cotos, y la media de los seguros de cada uno de ellos está en 1.250 euros. El sumando es de 41.250.000 euros.
  • Arrendamiento de los cotos: El precio es muy variable, dependiendo de las características del propio coto y de las administraciones locales y regionales. El promedio sería de unos 15 euros por hectárea. Teniendo en cuenta que hay unas 35.000.000 hectáreas, el resultado son 525.000.000 euros.
  • Planes de ordenación cinegética: El plan de ordenación cinegética es imprescindible para disponer del permiso administrativa de caza. El coste medio de elaboración, por parte de un técnico es de un euro por hectárea para caza menor y dos euros para caza mayor. Eso suponen 11.200.000 euros.
  • Guarderías. En algunas comunidades es obligatorio por ley contar con guardas en las fincas. Su número aproximado es de 17.905 guardas, lo que multiplicado por sus sueldos medios [unos 1.560 euros mensuales], arroja unos resultados de 336.000.000 euros.

Medios de comunicación

La crisis del sector ha afectado a gran parte de las cabeceras dedicadas al mundo venatorio, pero es frecuente la existencia de secciones, programas o noticias sobre caza en los medios de comunicación no especializados. El estudio estima una cifra de negocio de 19.742.000 euros en el sector de la prensa.

  • Restauración y hostelería: Este apartado trata de cuantificar los gastos que acarrea en alimentación y hospedaje la actividad cinegética, ya que es frecuente que los cazadores tengan que hospedarse en un hotel o casa rural cercano a la finca en muchas ocasiones. El estudio refleja unos resultados de 142.024.000 euros.
  • Transporte: Se estima que un 5% de los todoterreno que se venden en España están relacionados con la caza, lo que supondría un total de 5.400 unidades. Trasladado a euros, son 216.000.000.
  • Energía: Unos 640.000 cazadores se desplazan cada semana para practicar su afición, y cada uno realiza, de media, unos 250 km de ida y vuelta. Esto, multiplicado por el precio de la gasolina arroja un flujo económico de 448.000.000 euros.
  • Gestión del coto: En este subsector se engloban todas las labores de mejora y acondicionamiento requeridas en una finca para que la actividad cinegética sea viable y cómoda para los cazadores. El porcentaje estimado es de un 10% del total de inversiones realizadas en la finca. Sumarían unos 44.880.000 euros.

Caza y conservacionismo

A nivel legislativo, el sector tiene algunos motivos de esperanza desde la llegada de la ministra Isabel García Tejerina. Como anunció a comienzo de año Carlos Cabanas, secretario general de Agricultura y Alimentación, el objetivo del Ministerio es elaborar dentro de esta legislatura la Estrategia Nacional de Caza que establezca el marco orientativo y de coordinación para la ordenación, a nivel nacional, del aprovechamiento cinegético. Mediante esta propuesta, el gobierno quiere replantear temas como las vedas, la coordinación entre comunidades autónomas, etcétera, siguiendo la senda marcada por el acuerdo alcanzado a finales de 2015 para el establecimiento de la licencia de caza interautonómica, que permite cazar en siete comunidades -Aragón, Asturias, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia y Madrid- con una única licencia.

Parece que la preocupación por el desarrollo económico del medio rural, empieza a cobrar importancia en las agendas políticas, pues ha sido una queja constante del sector el abandono al que se han visto sometidos en bastantes ocasiones. Países de nuestro entorno ya están abordando la cuestión.

A finales del año pasado llegó al Parlamento británico una petición popular para vetar la caza de perdices. Tras la elaboración de informes y tres horas de debate, se denegó la propuesta de los ecologistas: ni un solo diputado votó a favor y se van a poder seguir cazando perdices, respetando siempre las legislación y la preservación de la especie. Según el diputado tory Steve Double, «los que llaman a la prohibición no han presentado ninguna alternativa creíble. Parece existir una visión romántica de que si la tierra es dejada a la naturaleza, de alguna manera se convertirá en un paraíso natural lleno de vida silvestre y la gente pagará por verla».

En España el debate está abierto. Para Ángel López Maraver, nuevo presidente de la Real Federación Española de Caza desde el pasado 11 de febrero, «el enfrentamiento frontal no tiene ningún sentido. Lo que hay que hacer es negociar y llegar a entendimientos. Pero hay que tener en cuenta que estas personas [en referencia a los grupos ecologistas que abogan por la prohibición de la caza] viven de mantener ese ataque continuado. El trabajo de la RFEC está en hacer llegar a la opinión pública cuál es el verdadero sentido de la caza como método de gestión del medio. Cuando la opinión pública tenga claro qué papel juegan realmente los cazadores se les acabará el chollo a los animalistas».

Informa Jaime Lázaro para expansion.com

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Hay sólo 1 comentario. Yo sé que quieres decir algo:

  1. Ricardo Casillas M. dice:

    Muy Bueno! Ojala nos ayudaran en México para hacerdel Turismo Cinegético una forma de vida resposable.

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