La caza, un deporte en auge

8 enero, 2018 • Miscelánea

Salamanca ha sido escenario de tres acontecimientos deportivos relacionados con la caza durante 2017, entre ellos la semifinal del Campeonato de España de Caza Menor con Perro.

El disfrute de la caza menor parece estar encaminada en exclusiva a los cotos intensivos, todo lo contrario que sucede con la mayor y especies como el jabalí y el corzo.

Comenzamos un nuevo año después de un 2017 que supera en infortunio a los anteriores, un año marcado en el campo por la sequía y en la sociedad por los anticaza, tanto que ni siquiera la justicia es capaz de decirles que la propiedad privada es eso, privada, y que nadie puede tomarse la justicia por su mano. Pero en fin, tendrá que ser así.

En el campo la sequía ha influido sobremanera en las poblaciones de perdiz, el conejo ha desaparecido en la mayor parte de los cotos de la provincia y solo la liebre es capaz de sobreponerse a los cambios del hábitat como consecuencia de una agricultura cada vez menos respetuosa con el medio ambiente.

El disfrute de la caza menor parece estar encaminada en exclusiva a los cotos intensivos, todo lo contrario que sucede con la mayor y especies como el jabalí y el corzo, cada año con más presencia en el campo, hasta el punto que en muchas zonas comienzan a ser un problema, especialmente por los accidentes de tráfico que provocan y los daños a la agricultura que originan.

Así las cosas, la caza camina cada año más hacia su concepto deportivo que a la práctica tradicional que conocimos los metidos ya en años, y ahí es donde la Delegación Salmantina de Caza ha puesto el acento, que ya era hora de que alguien se preocupara de este asunto.

Salamanca ha sido escenario de tres acontecimientos deportivos en el último año: el segundo Campeonato Amateur de Caza Menor con Perro, el Campeonato de Castilla y León de San Huberto, y la semifinal del Campeonato de España de Caza Menor con Perro, los dos primeros disputados en la finca El Cuartón, de Traguntía, y el tercero, en el coto de caza de La Fregeneda que gestiona el Club Deportivo de Caza Flor del Almendro.

Cada uno de estos eventos se saldó con un éxito rotundo, el primero creando afición entre jóvenes cazadores, que falta hace, también el segundo, en este caso hacia una modalidad deportiva que en Salamanca ha pasado desapercibida sin que nadie encuentre una explicación que ciertamente lo justifique.

Pero sin duda, el evento por excelencia en ese 2017 ha sido la semifinal del Campeonato de España de Caza Menor con Perro, una prueba que concitaba a los 50 mejores cazadores de España y que daba a conocer al país entero la singularidad de las Arribes del Duero y sus perdices, las más salvajes que los participantes aseguraron haber conocido.

Y tras todo esto ahora nos toca soñar con un 2018 de más y mejor caza, de ello dependerá el regreso de las lluvias, aunque mucho me temo que unas buenas condiciones climatológicas, aunque ayuden, serán insuficientes para que el campo se recupere, por lo que no queda otra que los cazadores vuelvan a echar una mano con siembras, creación de refugios, aportación extra de comida y agua, control de depredadores y restar unos días de caza, todo eso que los cazadores conocen bien y que otros olvidan o no quieren saber.

Miguel Corral para salamancartvaldia.es

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Hay sólo 1 comentario. Yo sé que quieres decir algo:

  1. Luis dice:

    Ojalá sea así de una vez que respeten a los cazadores y la caza sea una pasión como la siento yo Pero eso que la casamiento la tengamos que practicar en votos intestinos eso no me gusta mucho y eso yo voy bastante veces pero no es muy puro Soy jubilado u cada día es muy cara la caza Eso de que cada año remontar permisos y médicos y escopetas es un cargo que al final se aburre al cazador.

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