Hacienda fuerza a cazadores de safaris a pagar impuestos en otro país de la UE

7 marzo, 2019 • Noticias de caza

La cantidad de IVA a pagar por los cazadores se calculaba sobre la factura del taxidermista de las piezas capturadas.

Hay españoles que vuelven de safari con sus trofeos y hacen escala en países comunitarios como Austria para pagar el IVA.

Las garras de Hacienda se hunden sobre un colectivo inesperado: los cazadores españoles de safaris en África. La Agencia Tributaria ha alterado la forma de actuar que seguía para gravar las piezas de caza importadas y en los últimos meses viene reclamando importes por IVA muy superiores a decenas de afectados. Así lo señalan fuentes jurídicas y del sector, que denuncian que las cuotas a pagar en el impuesto se han multiplicado «por veinte» en numerosos casos. El cazador está siendo cazado.

Esta persecución fiscal se debe a la valoración que hace Hacienda de los trofeos de caza que se traen estos contribuyentes de sus incursiones en África. Como relatan en el despacho de abogados Cremades&Calvo-Sotelo, que lleva a varios de los afectados, hasta ahora cuando un cazador importaba las piezas de los animales que había abatido, el departamento de Aduanas de la Agencia Tributaria calculaba la base imponible del IVA por el bien en cuestión a partir de la factura del taxidermista.

Una práctica que ha cambiado. Ahora está utilizando como indicador para medir el valor de la presa la tasa de abate, es decir, el precio pagado por el derecho a cazar un número de animales en el safari -más allá de que se cacen o no-, en lo que multiplica el valor de los bienes importados y los impuestos a afrontar.

Por ejemplo, un cazador puede pagar una tasa de abate al contratar el safari para disparar a diez animales, finalmente solo abatir a uno y, al importar el espécimen en cuestión a su domicilio, tributar como si hubiera cazado estos diez animales, describen estas fuentes. Ello dispara las cuotas de IVA a pagar en miles de euros. La tasa de abate en algunos casos puede ascender a más de 40.000 dólares en piezas de caza mayor.

Batida fiscal

Desde Cremades&Calvo-Sotelo se quejan de la inseguridad jurídica que provoca este aumento del IVA a pagar y apuntan que todos los casos que se han detectado han sido en Madrid, y proceden de safaris y cacerías organizadas en Sudáfrica, de donde vienen los trofeos de caza importados en cuestión.

Como más vale pacto en mano que juicio volando, abogados y asociaciones del sector abogan por llegar a un acuerdo con Hacienda, tratando de que ceda o se encuentre una solución intermedia. De lo contrario se avecina una cascada de litigios ante la Justicia. Al parecer en otros países como Austria y Dinamarca se sigue el criterio anterior que mantenía Hacienda aunque en Portugal ocurre una situación parecida a la actual en España.

Junto a ello, desde el sector se aboga por matar dos pájaros de un tiro y, además de solucionar esta cuestión, crear un marco más o menos común que evite la incertidumbre fiscal y diferencias tan amplias sobre el tratamiento fiscal de la importación según los países comunitarios.

El despacho avisa que se está produciendo una migración tributaria de cazadores hacia otras latitudes allende de España: hay casos de españoles que vuelven de safari con sus trofeos y hacen escala en otros países comunitarios como Austria con regulaciones más suaves para pagar el IVA allí y así ahorrarse una cuantiosa factura fiscal. A fin de cuentas, no hay pieza menor para Hacienda.

Informa Javier Tahiri para abc.es


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