Estas son algunas pautas de entrenamiento esenciales para perros de muestra con caza salvaje

14 abril, 2020 • Perros de caza

Valorar en qué momento debemos comenzar el entrenamiento, si debemos hacerlo con perros adultos e iniciados a la vez o cómo corregir los errores, son pautas que nos da el adiestrador José F. Belijar

Somos muchos los profesionales que nos dedicamos a este tipo de trabajos específicos, tanto al finalizar la temporada de caza como antes del comienzo de la siguiente, eligiendo cada uno determinados terrenos y teniendo unas preferencias a la hora de entrenar, tanto a perros jóvenes como a adultos. En la mayoría de casos serán perros jóvenes a los que irán destinados este tipo de trabajos.

En la mayoría de las ocasiones, estos trabajos se realizan en base a nuestra queridísima reina de la caza menor, la perdiz roja, y en terrenos amplios donde la abundancia de éstas por lo general  puede hacer desarrollar todos los instintos de los perros, que es de lo que se pretende.

Hasta aquí creo que cualquier lector podrá estar de acuerdo, terrenos idóneos y abundancia de perdices.

Evaluar a un perro para entrenar

En este artículo voy a exponer cómo trabajo yo con los perros que llegan a mis manos. Lo primero que hago es evaluar la edad y maduración del perro. No sirve de nada trabajar con un perro demasiado joven, sin madurar, con el que no vamos a llegar ningún sitio, ya que el perro estará más pendiente de ir jugando detrás de las mariposas.

Esto nos lleva a que el primer factor a tener en cuenta es saber en qué estado de maduración se encuentra el perro y decidir aceptarlo o no.

Otro de los factores es ver la capacidad del perro para integrarse con otros semejantes y saber si su trabajo debe de ser en solitario o puede ser junto con otros perros.

Trabajo en solitario

A mí personalmente me gusta exponer a los perros a nuevas experiencias en solitario, ya que de esta forma el perro aprende de sus propios aciertos y errores y el refuerzo de los mismos en él es mucho mayor. Me da igual que un perro necesite más oportunidades que otro para alcanzar el objetivo requerido, eso es algo que ya me dirá el perro en su día a día con su evolución, pero lo que está claro es que al final el perro acabará aprendiendo.

Si no es así, qué sentido tiene poner juntos a varios perros que no tienen establecido «el patrón» con otros que sí lo tienen. Incluso aún peor, ¿de qué sirve poner a un perro con una muestra débil (aún sin afianzar), con un grandísimo instinto de predación, incluso de jerarquía, con otro que tiene una muestra firme y más sensible?

Al final, de lo que se trata es de mejorar sus instintos y potenciar las cualidades que deseamos en ellos, intentando no potenciar las menos adecuadas. Por lo tanto, desde mi punto de vista, las experiencias de cada ejemplar serán aportadas de forma individual y únicamente si sus cualidades son las anteriormente descritas (un patrón innato y una muestra firme), no exponiéndole al trabajo con otros perros, ya sean jóvenes o adultos.

Perros adultos y jóvenes

Un tópico que es muy habitual escuchar es el de que un perro adulto suele enseñar a uno joven a cazar y esto no es del todo cierto. Si es verdad que un perro adulto puede hacer llegar a uno joven hasta la ansiada perdiz, pero en realidad, ¿qué lección le está enseñando?

Sabemos de sobra que no existe el perro maestro porque de así serlo nuestro trabajo como adiestradores sería muy sencillo. Solo tendríamos que adiestrar un perro para que este enseñase al resto lo que deseamos de ellos.

Si tuviésemos que hablar en porcentajes, yo diría que un perro adulto tan solo le aportaría un 1% de beneficio a uno joven, y ese 1% es equivalente a dar con esa deseada perdiz. Muchos diréis: «pues hombre, es lo que quiero, que la encuentre». Yo aun doy una vuelta más de rosca. ¿Está aprendiendo el perro joven a encontrar la perdiz o solamente persigue al adulto para que le lleve a ella? ¿A que ahora lo veis de diferente forma?

Un perro aprende por asociaciones, las positivas las retiene y repite y las negativas las acaba olvidando. Creo que eso todos lo sabemos, ¿no?

Hacer que los errores sean positivos

Si un perro retiene lo positivo, hagamos que los errores que cometa sean también positivos.

Errores como meterse encima de la caza, no saber dónde encontrarla por sí solo o el error de perseguirla (esto tiene muchos matices), pueden ayudarle a aprender de esos mismos errores. No es beneficioso que un perro persiga la caza ya levantada y acabe totalmente exhausto al comienzo de la jornada de caza.

Por lo tanto cada error asociado acabara reforzándose en una acción positiva.

Un perro que atropella la caza por ser muy impetuoso (instinto de predación má alto que el de muestra) o que tiene una muestra muy débil (sea por tener un instinto de muestra muy bajo o porque ha sido tocado y estropeado por su propietario), acabará asociando que por más que arremeta contra la caza no conseguirá nunca atraparla y acabará mostrando a una distancia prudencial para no molestarla. Entenderá que solo con nuestra compañía recibirá el ansiado premio de la presa.

Un perro que corre sin un fin y sin un orden (cara al aire), tropezándose con la caza, acabará aprendiendo en qué sitios suele encontrar caza y en cuáles no. De este modo empezará a utilizar la “cabeza” buscando el aire a su favor.

Pero todo eso solo se puede trabajar con turnos en solitario. ¿Qué más da si esto significa destinar más tiempo y más oportunidades a estos perros? Seguramente, sí, y además esto puede conllevar más gasto para el cliente por tener que estar el perro mas días de los previamente establecidos. Pero al final lo que deseamos es un buen trabajo, ¿no?

Existe un refrán que dice: La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces. Por lo tanto, si quieres recoger frutos de ese árbol…

Factores externos al entrenamiento

Si  algo he aprendido es que todos los perros acaban mostrando perdices, si bien es cierto que también influyen otros factores externos al entrenamiento en sí, como realizarlo en la época de celo de las perdices por febrero o marzo, donde los perros pueden llegar mucho más fácil a ellas o en septiembre, momento en el que los bandos ya formados, por cantidad, ofrecerán más oportunidades.

También influye la orografía del terreno. En mi zona, el cultivo intensivo y los trabajos que se realizan en él hacen que sea más variable. Por último, y algo a lo que pocas personas le dan la importancia que merece, es el descanso  y la alimentación de los canes.

Yo tengo la gran oportunidad de tener los terrenos de entrenamiento cercanos a casa, por lo que a la hora de comer y descansar todos lo hacen en un canil al finalizar el día. Puedo dedicar un día entero a la semana para que descansen o simplemente puedo dejarles corretear lúdicamente en el recinto que tengo para ellos. Os puedo decir que en muchas ocasiones, después de 4 días intensos de trabajo, notas cómo los perros pierden fuelle y motivación por muchas perdices que haya.

La alimentación es muy importante y no se puede escatimar en ella. Hay que garantizar una buena alimentación porque, a fin de cuentas, al final es el combustible que necesitan nuestros canes a la hora de trabajar.

Por lo general todo acaba fluyendo en lo relativo a cada perro. Algunos mostrarán desde el primer día y a otros les costara más, aunque siempre  dentro de los tiempos establecidos. Es trabajo del adiestrador identificar y trabajar más con los perros que lo necesitan y consolidar lo ya adquirido a los más avanzados.

Al final son parámetros simples de establecer y de entender para llevar a cabo este tipo de trabajos, ofreciendo buenas experiencias para los propietarios y consolidar un buen trabajo en los perros, una premisa que es fundamental.

José F. Belijar

Adiestrador-Instructor por la RFEC

Criador de setter inglés del afijo Del Belsae

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3 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. Jose Manuel Fernandez Sanchez dice:

    Estoy criando un Pointer.Ahora termina de hacer 8 meses.Tengo que tener altas dosis de paciencia.
    La primera,fue el collar,casi una semana para poder ponérselo,ya lo consegui.
    La segunda,pasar a su sitio en la perrera,dos semanas,ya lo consegui.
    La muestra y el patrón,las he conseguido.
    Ahora el problema,no soy capaz de hacerle subir al coche.Abro el porton y se marcha.Desconozco la causa,pero solo una vez,le meti en el cajón y en cuanto le abri,salio como un tiro.
    ME PUEDES AYUDAR EN ESTO?

  2. Juan dice:

    Buenas tengo una perra de 4 años es una cazadora innata e incansable de lo mejor que he tenido nunca pero no muestra la caza la atropella con esta edad Podría remediarse este fallo o es demasiado tarde gracias

  3. Jose Fco Belijar dice:

    Buenas intentare en este post contestar a ambas preguntas.
    El problema para subir al coche se debe de resolver asociando esa accion a algo positivo es decir comida, juego o como refuerzo neutro, es decir subir al coche te proporciona algo motivador, paseo, salir al monte… Otro ejercicio que puedes realizar ya que comentas que tienes ya el cobro es que realice el cobro dentro, lanzandole una pieza dentro del cajon, te aconsejo que lo hagas con una pieza viva siempre le motivara mas, por lo general con esos ejercicios se soluciona ese problema.
    Para el tema de la perra con 5 años y qno muestre deberia de tener mas datos como si se le a matado mucha caza sin mostrar ya que muy posiblemente el problema se haya arraigado en ella.

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