El visón americano merma nuestra fauna y el activismo animalista es culpable de ello

3 mayo, 2019 • Caza y Conservación

El visón ataca a todas las aves acuáticas que comparten su hábitat y también preda sobre conejos, palomas o perdices.

El Frente de Liberación Animal liberó 15.000 ejemplares, siendo estas acciones animalistas el origen del problema.

Redacción | La mitad norte de nuestra península está sufriendo un grave caso de invasión de una especie alóctona, de los muchos de los que suceden en nuestro país. Un problema que de momento está resultando ser incontrolable para nuestras autoridades. Se trata del visón americano.

Este comenzó su gran expansión entre otras cosas, debido a la liberación de ejemplares de granjas por parte de grupos animalistas. Fue introducido en España alrededor de los años 30 y posteriormente, en los años 70, comenzaron a instalarse las primeras granjas de estos animales, produciéndose alguna fuga accidental. Finalmente comenzaron a sucederse numerosos casos de liberación y sabotaje de estas granjas por parte de grupos animalistas, elevando el nivel del problema al que nos encontramos en la actualidad.

Graves daños a especies cinegéticas y no cinegéticas

Los daños al ecosistema y a la biodiversidad que esta especie inflinge en nuestros campos son incontables. En su cadena alimentaria podemos encontrar un gran número de especies de aves, peces, anfibios, reptiles, crustáceos e incluso pequeños mamíferos.

Muchas son las especies cinegéticas que se ven afectadas por este animal, ya que el visón ataca a todas las aves acuáticas que comparten su hábitat. Además, también siente debilidad por conejos, palomas, perdices, etc.

El problema se agrava cuando hablamos de las especies no cinegéticas, debido a que algunas de estas están en grave peligro de extinción, como por ejemplo el desmán o el propio visón europeo, que el americano desplaza e incluso ataca, convirtiéndose en unas de las principales causas de su grave situación.

En el caso del primero, el desmán, su población se está viendo afectada por ser parte de la cadena alimentaria del visón. Además comparten algunas fuentes de alimento por lo que el desmán ve mermada su capacidad para alimentarse.

En cuanto al visón europeo, su población se está viendo seriamente mermada debido a que ambos son competidores directos por el ecosistema. En este caso, resultando claramente perdedor la especie autóctona, la cual se está viendo seriamente desplazada. La nutria, aunque en menor medida, también está viendo afectado su ecosistema por los motivos anteriores.

El daño generado por el visón americano no solo afecta a nuestros campos. Numerosas granjas son atacadas por intrusiones de este animal, mermando sus producciones y desesperando a los granjeros.

Gran expansión en nuestro país

La expansión de este mustélido está resultando rápida y casi incontrolable. En la actualidad, está extendido en casi toda la mitad norte de nuestro país, concentrado en Castilla y León, Madrid, Extremadura, Cataluña, País Vasco, Galicia, Aragón y Comunidad Valenciana. Además,  poblaciones menos numerosas se están instalando en el resto de comunidades colindantes. Sus zonas de influencia crecen a gran velocidad, y aunque cada vez se intenta mermar más su población con la instalación de trampas, las autoridades no consiguen  controlar el problema.

Solo en Castilla y León, El Consejo de Gobierno ha aprobado  la contratación del servicio de seguimiento del estado de conservación del visón europeo y de las actuaciones de control de las poblaciones de visón americano, por un importe de 381.508 euros.

El activismo animalista empeoró notablemente la situación

El mero hecho de la introducción de esta especie en nuestro territorio ya supuso un enorme riesgo para nuestra fauna, pero la situación tuvo varios agravantes inesperados, en los que el activismo animalista tuvo mucho que ver.

El 31 de julio 2001, varios activistas del Frente de Liberación Animal liberaron varios ejemplares de visón americano de una granja de La Puebla de Valverde (Teruel). En el año 2006 actuaron en otras tres granjas coruñesas, liberando otros 15.000 ejemplares. Al año siguiente, la liberación se produjo en Gerona. Esta vez fueron 2.000 los visones liberados.

Esas liberaciones fomentaron la creación de poblaciones estables, que posteriormente se han ido extendiendo por todo el norte de la península. Los daños que esta especie está ocasionando son muy cuantiosos y pueden llegar a ser irreparables. La liberación de este número tan alto de ejemplares ha podido salvar su vida, pero ha supuesto la condena de la de muchos otras especies autóctonas.

A todas estas liberaciones hay que sumarles el abandono de algunas granjas y la puesta en libertad involuntaria de ejemplares, ya sea por escapes o debido a destrozos en las granjas, por tormentas o ciclones.

La situación actual es difícilmente salvable, aunque se lucha permanentemente por poner remedio a un problema que supone un serio peligro para la fauna silvestre de nuestros campos. Las subvencionas para su erradicación llegan, pero los resultados no terminan de ser visibles.


5 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. Damien dice:

    Los verdaderos culpables no son los animalistas, sino quienes importaron estos animales para hacer el sucio negocio de los abrigos de pieles. Los mapaches también son actualmente una plaga y no los liberaron los animalistas, sino los propios dueños irresponsables de estos animales que los importaron porque estaba de moda. Quienes permiten que se haga negocio con los animales son los verdaderos culpables, no unos cuantos chavales que quieren hacer justicia.

  2. Pilar Ibáñez Mojón dice:

    La culpa es de los que trajeron este animal a España para torturarlo. El qué no lo entienda qué viva una temporada en las condiciones en las que viven muchos de ellos. Los animalistas simplemente los liberan así por no haber un gobierno qué defienda de verdad a los animales y devolver estos animales a su país de origen. Qué hubiera sido lo más apropiado.

  3. María Ortoz dice:

    Este artículo se desarrolla a partir de un razonamiento defectuoso que podría entenderse respondiendo a las preguntas: ¿quién sacó a estos animales de su hábitat?, ¿por qué?
    Los responsables de esta situación son los que sacaron inicialmente a miembros de esta especie de su hábitat natural, encerrando a estos animales en jaulas, en condiciones de hacinamiento contrarias a su forma original de vida, con objetivo de lucrarse económicamente. Los activistas que aparecen aquí como culpables solo realizaron un acto de justicia al devolver a estos animales la libertad.

    Y una consideración lingüística: infringir e infligir son dos voces distintas en español con significados muy diferentes.
    Los animalistas no somos seres radicales sin cultura; tampoco los activistas.

  4. Raul dice:

    Buenas,

    Compro la premisa de que traer visones americanos para tenerlos en granjas en malas condiciones es una muy mala idea, pero siempre esta la justicia para interponer una demanda si lo que se esta haciendo se piensa que es ilegal o no sujeto a derecho.
    Pero lo que no se puede hacer es responder a una barbaridad con otra barbaridad mayor, como soltar sin control una especie que puede destruir la fauna autóctona.

    Saludos.

  5. David dice:

    En el año 2010 un grupo de delincuentes entraron en una granja en Albalate del Arzobispo (Teruel) y soltaron 200 visones americanos, en la zona se siguen sufriendo las consecuencias y muchas especies se vieron afectadas.

    Gente que vive en ciudades cómodamente, siente pena por unos animales sin importarles otros animales y el ecosistema. Son capaces de entrar en una propiedad privada y causar un daño económico a una familia por darse el capricho de sentirse salvadores.

    No, no es activismo es delincuencia medioambiental y debe ser castigada jurídicamente. El que sean personas taradas sin conocimiento sobre la naturaleza no les exime de su delito.

    En las zonas rurales estamos cansadas de aguantar «heroes» de urbanización. Si queréis salvar animales en las ciudades tenéis ratas malviviendo bajo vuestras casas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *