El lobo se deja ver con frecuencia en áreas de Lugo

3 noviembre, 2016 • Naturaleza

Fotografiar un lobo a pleno día ya no requiere desplazarse a una zona de monte alejada de casas o acercarse a prados en los que pasten reses que pueden resultarle presa fácil. Un paseo a pleno día ya vale para encontrarse con un grupo de cuatro animales, como ocurrió en semanas pasadas, durante el verano, en el municipio de Vilalba.

Lobos en la pista lucense de Santaballa

Lobos en la pista lucense de Santaballa

En una pista de la parroquia de Santaballa ‒muy cerca del límite con Codesido y de la charca do Alligal, perteneciente a esa última parroquia‒ una manada de cuatro lobos andaba tranquilamente por una pista de zahorra que es usada como lugar de paseo por vecinos de la zona. Dio tiempo a que alguien que pasaba por allí tomase una foto, que ayuda a corroborar que la presencia de estos animales cerca de lugares habitados ya es habitual en estos tiempos.

Precisamente por el lugar donde aparecieron, transitado por personas que andan de paseo, la presencia de los lobos supone una cierta preocupación: «A mí me dan miedo», manifestó ayer una vecina de Santaballa que conocía la aparición de esos animales aunque todavía no ha llegado a verlos de cerca. En Codesido, como ya informó ayer este periódico, últimamente se han registrado también los ataques del lobo al ganado, puesto que la semana pasada murió una novilla en un prado, situado junto a una carretera que acaba en Santaballa y pasa al lado de la charca do Alligal.

Pero la presencia del lobo no solo se ve en vías secundarias, sino que hasta junto a una vía como la LU-861 (Vilalba-As Pontes) se puede observar. Un día del mes pasado, por la tarde pero antes de que anocheciese del todo, unos vecinos del municipio de Xermade que viajaban hacia Vilalba vieron un lobo a la altura de A Pena Parda, en la parroquia de Burgás.

El lobo estaba cerca del cruce en el que desemboca una carretera que enlaza varios barrios de Burgás con la LU-861. Fue uno de los acompañantes el que comentó la presencia del animal, que debía de tener varios años de edad. El conductor del vehículo, que no paró y continuó viaje, aseguró ayer que el animal era de tamaño «mediano, tirando a grande» y que no se inmutó por la cercanía del automóvil: «Miedo no tenía ninguno», comentó. Era la primera vez, dijo, que veía de cerca un lobo en esa zona y que en una parroquia como Burgás no era tan habitual su presencia como en otras del municipio.

En una zona algo próxima, aunque hace ya más de un año, el lobo llegó a atacar a un rebaño de cabras. Ahora, además, hasta aparece a pleno día.

Informa: Xosé María Palacios para lavozdegalicia.es

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