Defender la caza sin postureos

3 mayo, 2018 • Pluma invitada

El verdadero motivo por el que nos movilizamos el domingo es porque vemos que desde los Gobiernos limitan más nuestra afición, y por consiguiente a los cazadores, leyes que poco a poco se van modificando en favor de los animalistas […], pero estoy  también cansado del postureo.

Tras las diversas concentraciones repartidas por casi toda España el domingo 15 de abril, pues uno reflexiona, nos llegan informaciones de diversos medios, hablamos con unos, leemos crónicas del evento y aparte, uno tiene su opinión personal. Y es la que hoy os voy a dar.

Sin entrar a valorar mucho la poca asistencia de cazadores o personas relacionadas con el mundo rural que asistieron al evento, veníamos convocados, principalmente, para exigir respeto para el sector y los cazadores en las redes sociales y en general exigir respeto para nuestra afición.

Es cierto que eso debe ser así, que se nos respete, pero después de hablar con algunas de las personas que nos acercamos hasta la Plaza de Cibeles, pienso que el verdadero motivo por el que nos movilizamos el domingo es porque vemos que desde los Gobiernos, desde las altas esferas, cada vez limitan más nuestra afición, y por consiguiente a los cazadores, leyes que poco a poco se van modificando en favor de los animalistas y que nos alejan más a los que verdaderamente cuidamos de la naturaleza y que nadie da un golpe sobre la mesa para parar esta situación, viendo peligrar nuestra afición. Afición que para muchos es su forma de vida, porque hay mucha gente que vive de la caza, vive directamente de ella y aquí quería puntualizar y sobre esto quería hablar hoy: que para la gente que directamente vive de la caza, ésta si es su forma de vida, porque se ganan la vida como guardas, gestores, veterinarios, armerías, rehaleros o biólogos, etc.

Pero estoy también cansado del postureo, postureo que flaco favor nos hace, de las personas que defienden la caza diciendo que es su forma de vida, cuando realmente tienen su trabajo entre calles y pisando asfalto y nada que ver con el campo… Yo amo la caza, amo el campo y la conservación, me encanta la gestión, me encanta cuidar las especies sean o no cinegéticas, me encanta compartir días de campo con mis amigos, pero la caza no es mi forma de vida, la caza es mi pasión, la caza es mi afición.

Lo que sí hago es defender la caza de una forma real, como hacen miles de cazadores, y es dando ejemplo de todo lo que engloba nuestra afición y defendiéndola como la mejor manera de gestionar el campo, de equilibrar poblaciones, porque es una actividad intrínseca en el ser humano desde la prehistoria y por supuesto la mejor manera de dar trabajo, para los que realmente, la caza, sí es su forma de vida.

Javier Pérez Gutiérrez


Hay sólo 1 comentario. Yo sé que quieres decir algo:

  1. Hola Javier,

    El sentimiento que cada uno de nosotros tenemos hacia la caza es personal, intransferible y, por lo tanto, difícil de cuestionar.

    No es mí caso, pero sin duda, para muchos cazadores, con independencia de su profesión, la caza se ha llegado a convertir en una forma de entender la vida, una forma de actuar, una forma de ser e interpretan cada uno de sus días alrededor de ella.

    Por el contrario, conozco gerentes de armerías que, ni cazan, ni tienen interés en hacerlo. Sencillamente, un día descubrieron un nicho de mercado rentable y lo han aprovechado.

    El que dobla camisetas en una tienda o repone estanterías en un supermercado, posiblemente, no esté haciendo lo que más le gustaría y desde luego, no creo que lo considere su forma de vida.

    ¡Un saludo y buena caza!

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