Crónica de montería de Corrales, por Monteros de Encinasola

20 diciembre, 2016 • Caza mayor

De nuevo, el hotel de Encinasola era el marco para la fabricación de sueños y esperanzas en la mañana del ocho de diciembre, cuando Monteros de Encinasola tenía previsto cazar la finca clásica, dentro de su calendario, “Corrales”.

Esta preciosa finca, que transcurre pegada al carreterín que transita desde dicha localidad hasta La Nava, tiene la peculiaridad de albergar siempre buenos trofeos de venado, por lo que los monteros asistían con la esperanza de ver entrar un buen “pavo” en su postura.

Con puntualidad inglesa comenzaban las últimas indicaciones de Paco Berjano y Hugo Larrubia. Tras el desayuno y con riguroso orden partían las primeras armadas hacia el cazadero.

Con un sol espléndido se cerraba la mancha y, ya antes de producirse la suelta de las rehalas, se tenía conocimiento de varios venados de gran porte abatidos, cobrándose el mejor de ellos en el cierre del puente.

Desde principio a fin, la montería tuvo lances de carácter intermitente con las rehalas cazando como es debido, despacito y a la mano, con ladras de ida y vuelta que terminaban con los disparos de los monteros. Los perros volvían a la mano y se procedía a continuar, hasta levantar un nuevo encame; así, barriendo bien la mancha no hubo tiempo para la distracción, dado que, en cualquier momento, había posibilidad de jugar algún lance.

Sobre las tres de la tarde se levantaban los monteros de los puestos y se retiraban hasta la casa de la finca, donde esperaba una buena comida.

No tardaron en llegar las reses al plantel, destacando sobremanera el venado abatido por Francisco Estevez, al cual habrá que echarle la cinta sobrepasando a buen seguro la plata. Destacar posturas como la mía, donde conseguí abatir un venado precioso de doce puntas, un magnífico cochino y dos zorras, fallando una tercera que podría también haber quedado de no ser por su astucia. El mejor jabalí abatido fue para el joven Carlos Álvarez, que consiguió escurrir bulto para librarse del noviazgo.

Finalmente el plantel mostró un total de 25 venados, con ese espectacular y otro cinco de magnífico porte, y 12 jabalíes, destacando dos muy buenos y un navajero.

Cerraba así otra buena jornada Monteros de Encinasola por tierras onubenses.

Crónica de Carlos Casilda

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