¿Cómo limpiar tu escopeta de caza o tiro?

11 septiembre, 2018 • Armas, munición y complementos
Cómo limpiar una escopeta de caza o tiro

Para la limpieza de una escopeta se pueden utilizar baquetas, cepillos y gratas, etc.

La correcta limpieza de las armas previene su deterioro y permite que estas se conserven durante muchos años en un estado similar al que salieron de fábrica.

Hay varias maneras de limpiar un arma, pero en esta ocasión seguimos los pasos que indica un maestro armero de la conocida casa británica Purdey.

Readacción | Una de las casas de armas más relevantes del mundo, la conocida Purdey, muestra en este vídeo cómo limpiar las escopetas. Actualmente, las tareas de limpieza se pueden hacer de varias maneras y empleando distintos artículos, ya sean paños, cepillos, trapos, baquetas, cordones limpiadores, etc. En esto, como se suele decir, cada maestrillo tiene su librillo, pero aquí van estos consejos del maestro armero Tom Nicholls, de la mundialmente reconocida casa de escopetas y rifles James Purdey & Sons.

Limpieza de los cañones

Nicholls se dispone a limpiar el interior de los caños de una escopeta superpuesta. Para ello, lo primero que hace es utilizar un cepillo con cerdas de bronce para quitar los restos más acusados. Antes de pasar el cepillo con la baqueta de madera, ha de rociarse un poco de aceite en las ánimas.

Aunque sea un detalle sin aparente importancia, este maestro armero sitúa los caños en horizontal sobre una mesa para cepillarlos por dentro con un movimiento de vaivén.

Una vez cepillados el interior de ambos cañones, cambiando el cepillo por otra pieza de la baqueta, podremos pasar parches de tela especial para limpieza de armas (un recurso puede ser emplear toallitas de desmaquillar, que tampoco sueltan fibras). Con los caños sobre la mesa, Nicholls pasa la baqueta repetidamente hasta que limpia los restos que hay en las ánimas. Después pasa la baqueta con el cepillo de lana.

Una vez limpiado el interior de los caños, toca ponerse con una de las partes más importantes del arma: los extractores. Ya sean sistemas de extracción o expulsión, son una de las partes que más se rozan con su uso, y por ello hay que lubricarlas bien para que su desgaste sea el menor.

Con un cepillo podremos limpiar las partes más inaccesibles (con los bastoncillos de los oídos podremos llegar los rincones más inaccesibles de la báscula y el sistema de extracción). Aplicando un poco de aceite lubricante podremos limpiar bien la parte del mecanismo que sale al exterior. En aquellas partes con más rozamiento, como son los tubos de extracción (al igual que en la zona de la báscula que encastra con el cañón, será conveniente echar lubricante o un aceite para armas. Así evitaremos que el roce continuado desgaste las piezas.

La boca del cañón es una de las partes que más se ensuciará tras los disparos. Es una parte del arma que se ennegrece debido a la combustión y salida de la pólvora y perdigones. Por ello, la limpieza del cañón seguirá con la de la boca o bocas de fuego. Si con un trapito no podemos quitar lo sucio, nos podremos ayudar con un cepillo o incluso con lana de acero.

Y para finalizar, la limpieza exterior del cañón con un aceite protector será necesaria para quitar los restos de sudor, agua o sangre que pueda haber y prevenir su oxidación. El ánima del cañón sufre con cada disparo, pero la parte exterior está expuesta a la intemperie y nuestro roce con ella.

Choques intercambiables

Si la escopeta dispone de choques intercambiables, estos serán elementos que deberemos limpiar con atención. La parte del choque que más sufre con los disparos, además de su interior, es la rosca que lo fija al interior del cañón. Con cada disparo hay una vibración y para evitar desgaste, tendremos que lubricar o engrasar ligeramente la rosca.

Una vez limpios los choques, haremos lo propio con la boca interior del cañón, que es donde se fijarán.

Aunque este vídeo se ha realizado para dar las indicaciones de limpieza de cañones de escopetas Purdey y Woodward, ofrece unas indicaciones apropiadas para hacerlo en otras armas similares —salvando las diferencias de calidad—  y que no tengan mecanismos muy distintos.

Limpieza de báscula y maderas

La limpieza completa del arma incluye la báscula y las maderas, tanto la de la culata como la de la delantera o chimaza (en la que tendremos que limpiar y lubricar las partes metálicas y que sufren con el sistema de extracción).

Aquí si difieren mucho estas partes de unas escopetas a otras, por lo que a forma de ilustración mostramos el vídeo que la casa Purdey ha realizado para esta parte de limpieza. Lo que sí se recomienda es guardar las escopetas con los sistemas de disparo liberados, para lo que podemos utilizar aliviamuelles, y en caso de mantenerlas gusrdadas durante mucho tiempo es recomendable colocarlas con los caños hacia abajo para que los restos de aceite nunca se acumulen en el sistema de disparo de la báscula.


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