‘Cazadores’ de furtivos

30 octubre, 2016 • Actualidad

Diez de la noche de un día cualquiera, Cortes de la Frontera. Cinco agentes de Medio Ambiente se disponen a iniciar una turno especial de vigilancia nocturna contra los furtivos, que en estos bosques tienen a corzos, ciervos y venados como principales objetivos. El dispositivo se realiza de forma aleatoria para no dar pistas a aquellos que quieren cobrarse algún trofeo de forma ilegal, al tiempo que se intensifica en estas fechas de inicio de la temporada de caza mayor y berrea.

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Tras partir del municipio hacia el interior de la reserva, a los pocos minutos aparece el primer vehículo junto al camino forestal que une este municipio con la Estación de Gaucín. Los agentes paran a comprobar si hay alguien el interior del vehículo, encontrando a dos personas, tras lo que preguntan a sus ocupantes qué están haciendo en la zona. Aseguran que están esperando para escuchar la berrea y tras un breve intercambio de palabras la patrulla decide seguir camino.

No obstante, alertan a otra unidad que lleva ya tiempo en una zona de alta visibilidad sobre la presencia del vehículo, para que esté atenta a cualquier posible movimiento o apariencia de ‘foqueo’ que puede alertar sobre otro tipo de intenciones a las expresadas.

Esta noche son dos patrullas las que están operativas, una de ellas tiene encomendada la tarea de observación mientras la otra, compuesta por tres agentes, es la encargada de realizar labores de control directo en la zona y de interceptar a los vehículos que resulten sospechosos. En otras ocasiones, en función del territorio a cubrir, el número de patrullas de vigilancia y agentes se incrementa para poder controlar todos los puntos de entrada y salida de la zona marcada como objetivo de esa noche.

Los agentes tienen información sobre algunos modelos de vehículos que han sido vistos en la zona y han despertado sospechas. Al poco tiempo, desde un punto oculto del bosque se aprecia el paso de un coche del mismo modelo. Comienza el seguimiento en la distancia y desde diferentes puntos, en caso de que se detenga o alumbre hacia el bosque con algún tipo de foco a linterna se procederá a su interceptación.

Así es cada noche de vigilancia de estas patrullas especiales hasta que uno de los vehículos realiza un movimiento sospechoso y se procede a su detención y registro, lo que permite localizar a unos ocupantes que llevan un rifle si la correspondiente documentación y permisos necesarios, por lo que proceden a intervenir el mismo.

En otros casos, los vehículos sospechosos resultan tener todo en regla, como ocurre tras detener a un pequeño todoterreno que sale del bosque por uno de los caminos forestales ya bien entrada la noche, lo que hace levantar sospechas y se procede a su detención.

En el interior los agentes descubren tres cuerpos de ciervas, por lo que se procede a solicitar las guías y permisos de caza, que son entregados y que cumplen con los requisitos legales. Además, cada uno de los ejemplares cuentan con su correspondiente tira de identificación, por lo que se decide permitir continuar el camino a los cazadores, que insisten en recalcar que no son furtivos.

Y es que ahora los furtivos toman muchas más precauciones a la hora de salir al campo, sabedores de que los agentes pueden encontrarse en cualquier lugar del bosque.

De hecho, en la zona ya se han recogido pruebas de la utilización de arcos para cazar de forma ilegal, tratando de este modo de no descubrir su presencia a la hora de realizar los disparos. De momento, ya se han conseguido localizar varias flechas con signos de haber alcanzado a animales.

Durante los tiempos muertos en los que no hay actividad en el bosque, además de aprovechar para tomar algún café y algo de comida, también comentan las diferentes intervenciones que han realizado y las múltiples anécdotas que les han ocurrido, y es que algunos de ellos llevan varias décadas en estos servicios, por lo que tienen múltiples actuaciones contra furtivos a sus espaldas. En ellas, excusas de todo tipo para tratar de justificarse, armas tiradas en mitad del campo durante las persecuciones o acechos interminables para conseguir detener infraganti a los furtivos tras localizarlos.

Mientras tanto, en la oficina de Medio Ambiente de Cortes de la Frontera se acumulan las cabezas trofeo que han sido incautadas últimamente, cepos y jaulas para la realización de diferentes acciones de caza ilegales. Es el resultado del trabajo de los agentes de Medio Ambiente contra las prácticas furtivas.

Informa: malagahoy.es


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