Anécdota de caza por Kelo Catalán

29 marzo, 2012 • Noticias de caza

Os contaré una anécdota que nos pasó a Raúl Llisto y a mí durante una jornada de caza:

Estábamos cazando una mañana en unos naranjos cercanos a una vaquería, en la cual había una balsa de regadío totalmente vallada, estaba hecha de plástico y cualquier animal que se adentrara y cayera en la misma no podía salir, ahogándose allí mismo.

Yo andaba por los naranjos buscando una tórtola que acababa de abatir, cuando de pronto, mi amigo y compañero empezó a gritarme muy agitado, fui corriendo a dónde él estaba y mi sorpresa fue encontrarme a nuestros tres perros de caza en la balsa nadando sin parar y sin poder salir.

No sabíamos que hacer para poder sacarlos, has que mi amigo angustiado por la situación, le quitó la correa de la escopeta mientras yo me quitaba la ropa para saltar dentro de la balsa en pleno invierno para poder sacar a los perros. Me agarré de una punta de la correa mientras me agarra él desde la otra, y una vez dentro, agarré los perros por el collar y los fuimos sacando uno tras otro. Si no hubiese sido por la rapidez de mi amigo y de la correa de la escopeta, quién sabe qué hubiera pasado.

 



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