Advierten de los riesgos de acercarse y alimentar a los jabalíes urbanos

Jabalíes en un parque infantil urbano / Mané Espinosa

Los expertos en comportamiento animal desaconsejan aproximarse a los los jabalíes que se internan en zonas urbanas porque no dejan de ser animales silvestres.

«No hay que darle de comer ni tampoco acercarse a él. La gente tiene que entender que se trata de un animal silvestre, que su entorno debe ser el monte. No hay que confundir al jabalí de manera que se sienta bienvenido en el entorno urbano. Eso a largo plazo podría derivar en problemas más graves». Luis Fidalgo Álvarez es profesor en la Facultad de de Veterinaria de la USC en el campus de Lugo y uno de los expertos que colaboró con la Junta en la elaboración de un protocolo para la gestión de la población de jabalíes en Galicia. Dice también que es normal que este jabalí se desplace en solitario: «Posiblemente se trata de un macho adulto. Es normal que esté solo; son las hembras las que suelen ir con la piara. Pero lo que es seguro es que este jabalí no está perdido ni desorientado», explica.

Aclara también que los jabalíes no son animales agresivos, pero en un momento dado pueden ocasionar daños sin pretenderlo. «Las personas no deben acercarse a ellos ni darles de comer ya que, sin querer atacar, simplemente requiriendo comida, puede golpear a alguien con un colmillo y ocasionar heridas graves». Este experto en asuntos cinegéticos y fauna silvestre insiste en que quizás el mayor peligro sean las deambulaciones del puerco por la zona de la N-VI: «Lo peor es que ocasione accidentes de tráfico», indica.

Los vecinos piden soluciones

Los vecinos de Beiramar, donde últimamente el jabalí se deja ver casi a diario y cada vez a horas más tempranas, antes del ocaso, piden que alguien tome medidas. «No es un problema puntual. Los vecinos de la zona llevamos años con este problema. Hay muchas quejas pero las Administraciones se lanzan la pelota unas a otras. Parece que el problema de los jabalíes se ha institucionalizado», comenta Miguel, un residente en la zona de O Paraíso. Otros vecinos insisten en que el problema tan solo se ha hecho más visible ahora que el jabalí tiene acceso libre desde la rúa Sauces, ya que hace unos meses un muro impedía el paso hacia el paseo marítimo.

El profesor Luis Fidalgo indica que ante una situación como esta, lo que hay que hacer es disuadir al jabalí para que deje de frecuentar la zona urbana. «Es un tema que hay que tratar con prudencia, pero lo primero que hay que hacer es no echarle comida ni ponerle facilidades para que siga entrando en la zona urbana». Explica que otros métodos de disuasión son las tablillas repelentes, aunque desde la Consejería de Medio Ambiente precisan que es un sistema que todavía está en fase piloto. También se pueden instalar detonadores de propano para que se asusten pero, tal y como precisa Fidalgo, eso puede ocasionar problemas a los vecinos de la urbanización. Y la tercera opción es su captura para, después, eutanasiarlo. En este caso, el problema es que las batidas no están autorizadas en ámbito urbano y había que utilizar dardos adormecedores o instalar jaulas. «Pero no es tan fácil. Los jabalíes son animales muy listos y desconfían de elementos extraños en su entorno habitual. No es fácil que entre en las jaulas», explica. Fidalgo apuesta por una acción cinegética fuera del ámbito urbano, estudiando sus costumbres y donde encama, para poder redirigirlo hacia otra zona.

Batidas en el ámbito urbano

El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, acusó ayer a la Junta de «pasividad» ante un problema que afecta a la seguridad ciudadana y también a las arcas municipales, ya que, según explicó, los daños que ocasionan los jabalíes en las zonas verdes son muy cuantiosos y continuos. Ante esta «inacción» del Gobierno autonómico, García Seoane anunció que será el Concejo el que emprenda medidas y aseguró que permitirá que se abatan en zonas urbanas. «Tomaremos nosotros las medidas, quiera la Junta o no», advirtió. Recordó que la gestión de los jabalíes es competencia autonómica.

Informa Elena Silveira para lavozdegalicia.es