La hora de la perdiz roja
Publicado por J Carlos Calvo, el 8 de mayo de 2012
Con el objetivo de mejorar la calidad de las perdices que pueblan los cotos de caza, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha entregado 241 perdices rojas que sustituirán a otros ejemplares híbridos de cuatro granjas de Jaén y Córdoba.
Las perdices han sido criadas en la Estación de Referencia de la Perdiz Roja de Lugar Nuevo que la Junta tiene en Andújar, presentando todas las garantías
en cuanto a sanidad y características genéticas.
A lo largo de 2011 se ha trabajado en la segunda fase del proyecto de Identificación y cuantificación de los efectos de los plaguicidas agrícolas en la perdiz roja en España. El estudio ha sido promovido, coordinado y financiado por Fedenca, que ha contado con la colaboración de la Fundación Biodiversidad y con la ejecución del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos.
En esta segunda fase se ha podido comprobar cómo las semillas tratadas con imidacloprid son letales ante una ingesta normalizada, por lo que atentan contra la supervivencia de la especie. Sin embargo, el resto de plaguicidas no parecen suponer un riesgo elevado, quizá sea porque, en el caso de los fungicidas, son semillas discriminadas por las perdices.
Año tras año se sueltan a lo largo y ancho de nuestro país miles de perdices criadas en granja con el fin de satisfacer la demanda del sector. Además, muchas sociedades, cotos deportivos y privados intentan reforzar las poblaciones escasas de perdiz roja soltando, fuera de temporada, perdices de granja. Esto ocasiona en la mayoría de los casos un deterioro irremediable de las poblaciones por las enfermedades contagiosas transmitidas por los animales de granja.
Cómo todos sabemos, la perdiz roja es un ave con una complicada reproducción en cautividad, por lo que, para realizar un aprovecho comercial de la misma se suele hibridar con perdiz chukar, y los engendros salidos de este cruce son los que soltamos los cazadores en nuestros campos.
El podenco, obediente y leal a su dueño, aunque un poquito recortado para mi gusto, anuncia con su rabeo la proximidad de la perdiz. Cuando el ave va a levantar el vuelo, el perro emite un latido en forma de aviso, Tragacete con un gran disparo abate la perdiz que es portada con orgullo por su compañero.
Con este documento se intenta poner solución a la queja de todos los cazadores y, por supuesto, se intenta mejorar la situación de la perdiz roja en Álava. Se controlará la producción, repoblación y suelta según ha afirmado la diputada de Agricultura, Estefanía Beltrán de Heredia, quién también ha dicho que actualmente influye a la perdiz roja pero que en un futuro se extenderá a otras especies.