Prohibición taurina y sus mezquinos causantes
Publicado por J Carlos Calvo, el 28 de septiembre de 2011El pasado domingo, ante los ojos de miles de espectadores sedientos de toros y toreros, se cerró lo que puede ser el último capítulo del toreo en Cataluña. Los susurros populares parecen dirigirse hacia la fiesta nacional, pero el movimiento ha sido tardío y la cornada ya ha perforado las entrañas.
Estos renglones guarecen una pluma poco taurina, pero que defenderá allá por dónde la dejen deslizarse la libertad cultural que nutre a cada uno de los sujetos que no se ve cautivo por burdos caudillistas.
Lazos amorosos han unido a lo largo de los años a los aficionados venatorios y taurinos, que en muchas ocasiones, se conciben en una misma persona. Ahora es cuando desde el sector cinegético más tenemos que fortalecernos y echar un capote a los toros; unirnos, y reivindicar nuestras tradiciones, así como inculcar los valores de respeto y libertad.



